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lunes, 30 de julio de 2018

Ensalada de cebada con salsa de mostaza

La cebada es el cereal por excelencia para la primavera y el verano, es un cereal más proteico que el trigo pero con menos gluten, con muchas vitaminas, regulador del colesterol, protector del sistema nervioso y combate la ansiedad y depresión. También es una estupenda fuente minerales y muy rica en oligoelemntos, es emoliente, reconstituyente, digestiva, diurética, desintoxicante, antiinflamatoria y alcalinizante, además de estar indicado para las curas hepáticas de esta época.

A mi me encanta la cebada en sopa, pero la verdad es que en ensalada está muy rica, y da mucho juego.

Ingredientes:

Un vaso de cebada
un brócoli
maíz tierno biológico
zanahoria cortada a rodajas redondas
cebolla cortada a cuadritos
guisantes verdes
cebollino troceado pequeño
nori tostada
vinagreta de mostaza: 2 cs de mostaza, 10 tiras de cebollino fresco troceado, 1 cs de vinagre de arroz, 2 cs de melaza de arroz, un poco de aceite de sésamo.

Elaboración:

Cocer la cebada, 1 vaso de cereal por 2 de agua (previamente lavada). Dejar hervir 5 min, bajar el fuego y cocer a fuego bajo con tapa 30-35 min. Pasar inmediatamente por el agua fría para interrumpir la cocción y dejar enfriar.

Lavar el brócoli y cortar las flores muy pequeñitas. Escaldar en agua hirviendo durante un minuto el brócoli y a continuación, la zanahoria. Escaldar en el mismo agua durante 15 segundos la cebolla. 

Agregar a la cebada las verduras escaldadas, los guisantes, el maíz y el cebollino troceado. Agregar la vinagreta y finalmente las algas nori tostadas cortadas a tiras.








"Si en algún momento de tu existencia has dudado de ti, no importa, formaba parte del juego de conocerse a uno mismo, sentir la desvalorización para conocerse o empezar a conocerse".- Juan José Cortina 



 

jueves, 12 de julio de 2018

Ensalada de arroz rojo aromatizado

El arroz rojo es un tipo de arroz denominado así por la cáscara/salvado que lo rodea no ha sido eliminada y posee ese color.

Es una variedad de arroz integral con muchísimas propiedades nutricionales. Desde hace cientos de años, se utiliza en la cocina y medicina china.

Cómo cualquier cereal integral, al poseer aún la cáscara (rica en fibra) ayuda a: mantener el ritmo y salud de nuestro intestino, evitando estreñimientos y manteniendo sana la flora intestinal; a mantener los niveles de glucosa en sangre regulares y mantener una sensación de saciedad más tiempo, gracias a que, al ingerirlo, el contenido estomacal, pasa lenta pero constantemente a nuestro intestino; a recoger la grasa de la dieta y expulsarla parcialmente, evitando así su completa absorción, permitiendo al cuerpo absorber solo lo que necesita. 

La mayoría de minerales se acumulan en el germen o en el salvado/cáscara, de modo de que, al tratarse de una variedad integral, es rico en Zinc (importante para un buen mantenimiento de la función inmunológica y cicatrización de heridas), Hierro (participa en la respiración, síntesis de proteínas, refuerza el sistema inmune), y Magnesio (participa en el metabolismo energético, formación y mantenimiento de estructuras óseas y dentales, favorece la formación de proteínas, interviene en la transmisión de impulsos nerviosos, etc.). 

Por otro lado, su contenido en Vitamina B6 (piridoxina) por ración es elevado. Esta vitamina es la precursora de la serotonina, por lo que su consumo ayuda a aliviar estrés, insomnio y depresiones. También ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre, a la formación de anticuerpos, hemoglobina y a mantener un buen estado neurológico. 

A la hora de cocinarlo, al tratarse de una variedad integral, es recomendable dejarla en remojo el día antes, para acelerar su cocción, que ronda entre los 30-50 min. (en función de si se ha dejado o no en remojo durante unas horas).

El color de su cáscara pasa al agua, tanto al dejarlo en remojo, como al hervirlo, por lo que puede ser divertido hacer un risotto o una paella con este arroz, dándole más color al plato.

Tiene un sabor exquisito, por lo que se puede comer tanto en frío (en ensaladas, por ejemplo) como en caliente.

Se recomienda acompañarlo de legumbres, frutos secos u otro cereal que contenga lisina, el único aminoácido que le falta para tener todos los esenciales.

Vamos a la receta.

Ingredientes

1 taza de arroz rojo
1 taza de maíz
Hojas de albahaca fresca
Aceite de oliva ppf
2 zanahorias cortadas a cuadrados
2 calabacines cortados a cuadrados
2 c.s. de nueces o piñones tostados
1 c.p. de ralladura de limón

Elaboración

Lavamos el arroz y lo ponemos a cocer en una cazuela con dos tazas de agua y un poco de sal marina. Tapamos y llevar a ebullición, reducir el fuego al mínimo y cocer 35-40 minutos. Si el arroz ha estado remojado, el tiempo de cocción será algo inferior. 

Lo colocamos en un recipiente para que se vaya enfriando y le añadimos la ralladura de limón, reservamos. 

Ponemos una cazuela con agua a hervir y cuando hierva, escaldamos las zanahorias 2 minutos y a continuación, el calabacín 1 minuto. Escurrimos bien y enfriamos pasando el colador por debajo del grifo con agua fría, para interrumpir la cocción.

Mezclamos las verduras escaldadas y el maíz con el arroz rojo, decoramos con los piñones/nueces tostados y la albahaca cortada fina.
Para emplatar, tan solo nos faltaría añadir un poco de aceite de oliva ppf y listo.




"Ver es creer, pero sentir es estar seguro".- John Ray.




jueves, 5 de julio de 2018

Pastel frío de polenta

La polenta es la sémola del maíz y se distingue por ser un cereal con un grano muy fino de color amarillo. Es un cereal muy digestivo y sin gluten, así que lo pueden tomar las personas celíacas. Además es el cereal del verano en cocina energética y tiene alto contenido en magnesio, calcio, potasio, Vitamina A, Vitamina C, carotenoides, ácido fólico, fibra y ácidos grasos esenciales; así como de hidratos de carbono de fácil digestión. 

También es una fuente importante de vitaminas del grupo B (en especial B1, B3 y B9), que actúan sobre el sistema nervioso central. 

Ayuda a controlar las cantidades de azúcar en sangre, ideal para niños y deportistas, aconsejable en casos de anemia, fatiga y cuando hay deficiencia de magnesio. Reduce el colesterol. 

La polenta se puede utilizar como base para papillas, pastas semicocidas, hamburguesas, croquetas, como base de cereal o como acompañamiento de otros platos. Lo bueno de la polenta es que en cuanto se enfría se solidifica, por lo que permite fácilmente hacer hamburguesas, albóndigas, pasteles, brochetas, pinchos, tortillas … 

Preferiblemente consume polenta ecológica porque si no, al ser maíz, muy a menudo es transgénica.  

Su sabor es un poco insípido, claro está que si la cocinamos sola así nos resultará, pero si la cocinamos de la manera que os enseño hoy, acompañada de verduras y especias, os va a encantar. 

La polenta la puedes encontrar también instantánea. Yo cuando tengo prisa cocino ésta, que la tienes lista en 2 minutos, la proporción para la cocción es 1 ración de polenta por 6 de agua/caldo aproximadamente. La normal requiere una cocción de 20 minutos y las proporciones son 1 ración de polenta por 4 de agua/caldo. 

Ingredientes: 

150 gr de polenta instantánea 
1 litro de caldo de verduras 
6 setas shiitake 
2 zanahorias 
1 puerro 
½ calabacín 
1 ajo grande 
Pizca de sal marina sin refinar 
Pizca de orégano 
2 cs aceite de oliva ppf 

Elaboración: 

Disponemos el aceite de oliva en una olla y sofreímos el ajo y el puerro. Cuando esté blandito el puerro añadimos las zanahorias lavadas y troceadas en cuadrados pequeños. A los cinco minutos ponemos las setas shiitake y el calabacín, removemos bien, sofreímos hasta que éstas estén blandas. Echamos una pizca de sal y otra de orégano, a nuestro gusto. 

En verdad, yo he utilizado estas verduras porque son las que tenía en la nevera, pero puedes hacerlo con tus verduras favoritas o las verduras de temporada. 

Cuando tengamos las verduras blanditas añadimos el caldo vegetal o en su defecto el agua y llevamos a ebullición. Cuando hierva añadimos la polenta instantánea poco a poco en forma de lluvia mientras removemos constantemente con unas varillas para evitar que se formen grumos. 

Tapamos la olla, bajamos el fuego a mínimo y cocemos a fuego lento durante 2 minutos (ver instrucciones en el paquete de la polenta, porque las proporciones y caldo y tiempo de cocción pueden variar). Rectificamos de sal en caso de ser necesario y apagamos.

Elegimos un molde para trasvasar el pastel de polenta, yo muchas veces elijo uno redondo grande de vidrio para cuando compartimos el plato  y alguno individual para cuando como en el trabajo. Trasvasamos la polenta y dejamos enfriar antes de refrigerar. Para emplatar tan solo hay que desmoldar y hacer las cortadas de las dimensiones deseadas. 

Este pastel está más rico de un día a otro. Lo puedes comer frío solo o acompañado de sojanesa, ajoaceite …. 

Si quieres notar la textura tostada y crujiente, puedes desmoldar, trocear y pasar por la sartén las cortadas hasta que se doren y comerlo así. 

Este plato es muy refrescante, ya que el maíz es el cereal de verano. 

Espero que te animes a probarla y que esta receta te inspire a preparar las tuyas propias. Feliz verano! 




"Tu mente puede ser una mente desarrollada, artística y a tu completo servicio. Tu ser puede ganar la perspectiva suficiente que te permita encontrar y disfrutar el cambio constante que es la vida. Disfruta de tu mente, disfruta de tu ser, disfruta de tu actitud, para disfrutar de la vida."- Juanjo Cortina, inspirada en escritos de Harbhajan Singh Khalsa.


jueves, 22 de junio de 2017

El verano llegó, bienvenido sea!!!

En los tres meses de verano las plantas maduran, las flores y los frutos aparecen abundantemente, las temperaturas aumentan y hay más horas de luz solar. Si observamos la naturaleza, su funcionamiento es perfecto, nos ofrece frutas y verduras en cada estación que favorecen el equilibrio de nuestro organismo. 

En verano nos ofrece frutas y verduras con más contenido en agua. Ya que como es lógico, con el aumento de las temperaturas necesitamos hidratarnos y refrescarnos.

La estación de verano pertenece al elemento fuego, y su energía es expansiva. Nosotros también notamos este cambio de la energía en nosotros, nos apetece estar más al aire libre, y generalmente estamos más animados y vivimos hacia fuera. El objetivo energético a conseguir con la cocina es enfriar, abrir y relajar nuestro cuerpo para poder sobrellevar el calor extremo propio de la estación.

En la naturaleza el verano es el momento de la floración, pues se producen las células reproductoras, futuras semillas. Por eso las verduras en forma de flor, lo más expansivo de las plantas con sabor amargo, son una buena elección para el verano. 

Achicoria, escarola, alcachofas, flores de verano y otras que no son flor como el perejil, las acelgas, son un ejemplo de un sabor amargo saludable.

El sabor amargo proveniente de las verduras o los cereales tostados, tienen un efecto relajante, refrescante, laxante, algunas veces estimulante, pero no excitante, es decir no exasperan las glándulas suprarrenales, como lo hace el amargo café.

Las verduras de fruto, como tomates, pimientos y berenjenas, expanden y enfrían más que las de hoja. Son aconsejadas en personas de fuerte consumo de proteínas animales; como embutidos y salazones.

Otros alimentos de esta estación, son las frutas, que aunque no disponen de almidón como las verduras y sí una cantidad importante de azúcar de rápida asimilación, tienen como propósito refrescarnos en la época estival, y comidas con moderación son un regalo de la naturaleza para equilibrarnos cuando hay temperaturas altas.

Los órganos que se activan en esta época son el corazón y el intestino delgado. En Extremo Oriente se define el corazón con el yo o intimidad del alma. Es el lugar de conjunción y choque de las fuerzas del cielo y de la tierra, ocasionando la expansión y contracción rítmica del corazón que origina el latido. 

El intestino delgado en Oriente representa el Ser. El 90% de los nutrientes se absorben en el intestino delgado, hay que mantenerlo limpio y flexible, evitando alimentos pegajosos, como mantequilla, productos untuosos, harinas y queso.

Los alimentos por tanto recomendados para esta estación son: maíz, quinoa, verduras de hoja grande, algas nori, alga dulse, alga kombu, alga agar-agar, calabaza de cacahuete, nueces, bardana, semillas tostadas. Legumbres grandes: habas secas, judías rojas, pickles de corto tiempo…

Los alimentos que desequilibran la energía fuego son: todo tipo de embutidos, carnes rojas, quesos curados, estimulantes como café (cafeína), tabaco (nicotina), té (teína), chocolate (teobromina), azúcar, bebidas enlatadas, gaseosas, cocciones en horno y fritos, picantes, especias tropicales.

Un desequilibrio en la energía fuego puede llevar a desarrollar enfermedades cardiovasculares y condiciones subyacentes como arteriosclerosis, hipertensión, hipotensión, hipercolesterolemia, aneurisma entre otras.

Las frescas noches veraniegas unidas a las vacaciones, se prestan a reuniones y celebraciones, contribuyendo a ese ambiente festivo y relajado del verano. 

Que disfrutéis mucho de esta época del año!!


viernes, 17 de junio de 2016

La alimentación de verano


El verano está a la vuelta de la esquina y nuestra alimentación debe de variar para adaptarse a los cambios propios de esta estación.

Durante el verano los frutos aparecen con abundancia, las temperaturas aumentan y hay más horas de luz solar. 
Si observamos la naturaleza, su funcionamiento es perfecto, nos ofrece frutas y verduras en cada estación que favorecen el equilibrio de nuestro organismo. 

En verano nos ofrece frutas y verduras con más contenido en agua. Ya que como es lógico, con el aumento de las temperaturas necesitamos hidratarnos y refrescarnos.

La estación de verano pertenece al elemento fuego, y su energía es expansiva. Nosotros también notamos este cambio de la energía en nosotros, nos apetece estar más al aire libre, y generalmente estamos más animados y vivimos hacia fuera.
Los órganos que se activan en esta época son el corazón y el intestino delgado.
El objetivo energético a conseguir con la cocina es enfriar, abrir y relajar nuestro cuerpo para poder sobrellevar el calor extremo propio de la estación.

En verano necesitamos hidratarnos más que en otras estaciones. Tomaremos más líquido, si tenemos sed. Agua, infusiones, sopas, caldos, zumos de fruta y fruta fresca de temporada y producción local. Tendremos cuidado de que la temperatura de las bebidas que tomemos no sea muy muy fría, ya que, aunque en días de mucho calor nos puedan apetecer, nos enfrían en exceso a nivel interno.

Podemos incorporar a nuestra dieta poco a poco más alimentos crudos en forma de ensalada acompañando cereales y legumbres. En esta época los cereales más adecuados son los más ligeros, como la quinoa, cebada, amaranto, maíz y arroz largo...

Conviene aumentar el consumo de verduras ligeramente cocinadas, salteadas o escaldadas y disminuir la porción de proteínas de nuestro menú (por hacer las digestiones más pesadas y aportar calor).

El alga agar agar es ideal para esta estación, podemos preparar con ella por ejemplo este canten con la fruta que más os guste.

Es importante no olvidarse de tomar sopas o cremas con un poquito de miso (mejor el miso blanco), para mantener activo el fuego digestivo.

En el blog tenéis ensaladas como ésta o ésta o cremas semifrías como ésta adecuadas para esta época.

Las frescas noches veraniegas unidas a las vacaciones, se prestan a reuniones y celebraciones, contribuyendo a ese ambiente festivo y relajado del verano. Que disfrutéis mucho de esta época del año.



"Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas"- Henry Miller