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miércoles, 10 de mayo de 2017

Salchichas vegetales

Esta semana me he aventurado en hacer unas salchichas vegetales, nunca me habían llamado la atención .... pero quise probar para ver que tal quedaban y también comprar si las pequeñas de la casa se las comían.


Ha sido la primera vez que hemos usado la soja texturizada en casa, ya que a mi me gusta cocinar con ingredientes lo menos procesados posibles. La soja texturizada es un ingrediente muy común en la cocina vegetariana, un producto con mucho volumen y poco peso, con un potencial culinario muy interesante. 

Proteína vegetal texturizada, carne de soja ... nombres por los que también se conoce, son trozos deshidratados hechos a base de harina o concentrado de soja que han pasado un proceso de texturización para conseguir un alimento bajo en grasas, muy rico en proteínas, con elasticidad, ternura, jugosidad y agradable al masticar, con un sabor suave pero no neutro y que se pueda utilizar como normalmente se utiliza la carne. 

Por eso podemos encontrar muchos tipos de soja texturizada en el mercado, aunque las más comunes son la soja texturizada fina, la gruesa y filetes de soja texturizada. La soja texturizada no se deshace ni se rompe fácilmente como el tofu, pero tiene mejor sabor y textura que éste. Es fácil de conservar y tarda mucho tiempo en ponerse mala. Simplemente guárdalo en la propia bolsa, bien cerrado, o en un bote que cierre bien, en un lugar fresco y seco alejado de la luz solar.

Para cocinarla previamente hay que hidratarla, dejarla reposar en agua caliente (más o menos 2 partes de agua por cada parte de soja texturizada) durante 10-15 minutos o hasta que esté blanda. Una vez hidratada la soja texturizada podemos cocinarla de muchas maneras. 

En concreto para esta receta hemos utilizado soja texturizada fina, es la que encontramos en trocitos pequeños de unos 5 mm, irregulares de aspecto fibroso y esponjoso, aunque secos. Hay a quien le gusta comerla tal cual, con yogur por ejemplo, porque su sabor es muy suave y su textura crujiente, pero lo normal es hidratarla y dorarla o mezclarla con salsa. La soja texturizada fina no apelmaza, es decir, no podemos aglomerarla tal cual, los trocitos no se pegan entre sí, por lo que no podemos hacer hamburguesas o albóndigas con la soja tal cual, sino que debemos mezclarlo con harina u otros aglomerantes, yo he usado harina de avena.

Pasamos ya a la receta:


Ingredientes:


1/2 taza de copos de avena triturados (harina de avena)
1/2 taza de avena en copos

1/2 taza de soja texturizada fina
1 cucharada de mostaza de Dijón
1 cucharadita de cebolla en polvo
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de nuez moscada
1/2 cucharadita de pimienta blanca
1/2 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de sal
2 cucharaditas de aceite de oliva

Elaboración: 



Ponemos los copos de avena y la soja texturizada en remojo en agua caliente durante 10 minutos, escurrimos y después los trituramos muy bien en la batidora hasta obtener una mezcla homogénea pegajosa. En un bol mezclamos la harina de avena con las especias.

Vertemos la mezcla de la batidora en el bol con la harina de avena y especias, mezclamos bien y amasamos varios minutos hasta obtener una masa manejable. Si la masa no queda compacta y se deshace añadimos 1-2 cdas de gluten de trigo.
Cortamos un trozo largo de film transparente, cogemos porciones pequeñas de la masa y las envolvemos bien en el film dándoles forma de salchichas y apretando bien para que queden compactas. Atamos los extremos con un hilo o cuerda fina.
 
Llenamos una olla con agua y la llevamos a ebullición. Con cuidado ponemos las salchichas dentro, bajamos el fuego a medio-bajo y las cocemos durante media hora. Cuando las salchichas estén listas, las sacamos y dejamos enfriar y quitamos el film. 
 
Están listas para ser cocinadas a la plancha, al horno o congelarlas. Yo las acompañé de guacamole y chips de col kale.
El resultado es bueno, pero la próxima vez que las haga, las haré un poco más gruesas, estas tenían una forma similar a las salchichas de frankfurt.




"En la vida es importante tener un amigo que sea, a la vez, espejo y sombra. El espejo nunca miente y la sombra nunca se aleja"



martes, 15 de marzo de 2016

Albóndigas de avena en salsa

Las propiedades de la avena hacen que resulte un alimento nutricional muy saludable disponible durante todo el año y que proporciona energía y fuerza a quién lo toma. 
La avena es un cereal muy resistente y que se cultiva en suelos donde otros cereales no pueden crecer, y que se somete a una recolección y limpieza para posteriormente venderla en copos o en hojuelas de avena. 

Tradicionalmente la avena se usaba para el consumo animal, pero su rica fuente de proteínas hace que el ser humano también tome partido y se beneficie de ella. Además es rica en hidratos de carbono de lenta absorción lo que permite saciar el hambre por lo que la avena resulta un buen apoyo para aquellas personas que desean perder peso. 

Muchas son las propiedades para la salud de la avena, siendo las principales: reduce los niveles de colesterol, es antioxidante, disminuye la presión arterial, refuerza el sistema inmunológico, regula el nivel de azúcar en sangre...etc. 

Así mismo, es habitual ver la avena en muchos productos de belleza o de cuidado corporal como jabones, leches hidratantes, cremas, champús…etc, es por sus propiedades beneficiosas para la piel, ya que mejora el picor producido por la psoriasis, la sarna, u otros tipos de dermatitis. 

Como podemos observar, la avena tiene numerables propiedades curativas y medicinales y para beneficiarse al máximo de ellas, se recomienda consumir el cereal en modo integral, evitando en lo posible la versión más refinada.

Ingredientes

para las albóndigas:
4 tazas de copos de avena
caldo de verduras (aproximadamente un litro, lo usaremos también para la salsa)
perejil (al gusto)
sal marina
2 cucharaditas de ras al hanout
2 cucharaditas de comino
2 cucharaditas de ajo en polvo.
pan rallado

para la salsa:
1 cebolla grande
2 zanahorias
1 hoja de laurel
1 pizca de pimienta
caldo de verduras (sobrante de las albóndigas)

Elaboración

El primer paso es preparar el caldo de verduras. Normalmente lo hacemos con zanahorias, cebolla, puerro, apio, hojas de col...., pero se puede poner lo que tengamos en casa, al gusto de cada uno.

En un bol se echan las cuatro tazas de avena, se añade el perejil, la sal, el ras al hanout, el comino y el ajo en polvo. Se remueve bien para mezclar la avena con las especias. 

Usando un cucharón, se va añadiendo caldo de verduras poco a poco, para no pasarse,  ya que el exceso no podremos retirarlo en ningún momento. Se va añadiendo y removiendo poco a poco, hasta que quede una masa manejable, que no sea muy seca.
 
Con las manos húmedas (si no se nos pegará la masa), vamos haciendo bolitas, y las pasamos por pan rallado. Una vez las tengamos todas se van friendo poco a poco. Se van sacando y se dejan en papel absorvente, para quitar el exceso de aceite. 
 
Mientras se fríen las albóndigas, preparamos la salsa. Picando la cebolla y las zanahorias finamente, en una cacerola grande se añade un poco de aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla. Cuando está pochada añadimos la zanahoria hasta que esté cocinada también.
 
Añadimos las albóndigas, una hoja de laurel, y el caldo de verduras. Dejamos a fuego suave unos 10 minutos y listo para comer. 

 

Os sorprenderán!!! Que aproveche.





"Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos". Proverbio chino




miércoles, 10 de febrero de 2016

Tarta de chocolate

Bueno, esta tarta está para chuparse los dedos, sin harina, sin azúcar, sin huevos .... si, si que es posible.

Sin más dilación pasamos a la receta, que en esta ocasión hicimos para el cumple de una amiga.

Ingredientes:

base:
3/4 de taza de avellanas tostadas
1/4 de taza de aceite de coco (derretido)
3 cucharadas soperas de melaza de arroz
una pizca de sal
1/2 taza de harina de avena
1 taza de copos de avena finos

relleno:
1 taza y 1/2 de anacardos crudos, remojados al menos 2 horas
2/3 de taza de melaza de arroz  
1/2 taza de aceite de coco (derretido)
1/3 de taza de cacao en polvo
1/3 de taza de virutas de chocolate puro derretido
2 cucharadas pequeñas de extracto de vainilla
una pizca de sal

Elaboración:

Base:
Precalentamos el horno a 170º, y colocamos en el molde elegido papel de hornear. Trituramos en el procesador de alimentos las avellanas hasta que queden totalmente en polvo. Añadimos el aceite de coco, la melaza de arroz, la sal y la harina de avena. Trituramos todo hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos los copos finos de avena y trituramos un poco más, pero sin pasarnos, que conserve la textura de los copos.
Poner la masa en el molde y presionar con las manos hacia los bordes. Hornear la base durante 10 minutos y dejar enfriar.

Relleno:
Escurrimos los anacardos y los trituramos completamente en el procesador de alimentos, a continuación añadimos la melaza de arroz, el aceite de coco, el cacao en polvo, las virutas de chocolate fundido, la vainilla y la sal. triturar hasta obtener una consistencia cremosa.
Verter la mezcla encima de la base de avena, decorar con lo que queramos y meter la tarta en el congelador un mínimo de 4 horas. Sacar del congelador y dejar que se atempere 10 minutos antes de servirla. Y a disfrutarla!!



"Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos. Solo entonces te darás cuenta de lo especial que eres para mi"- Frida Kahlo.



lunes, 1 de febrero de 2016

Tarta avena y manzana

Aquí os dejamos una receta muy interesante por diversas razones. En primer lugar se trata de una receta variante elaborada a partir de un clásico dentro de la macrobiótica, el llamado “pan Ohsawa” (en honor a su creador y padre de lo que hoy conocemos como macrobiótica Georges Ohsawa), elaborado en esta ocasión sin harinas, azúcar, huevos ni aceites, ésta es su versión más dulce.

La podemos comer entre horas o incluso para desayunar y merendar, está deliciosa.


Ingredientes:
-2 vasos de copos de avena finos
-2 vasos de zumo de manzana
-1kg manzanas ralladas (por la parte gruesa del rallador)
-1/2 vaso de pasas
-canela en polvo (al gusto)
-ralladura de medio limón

Elaboración:

Mezclamos los copos con el zumo de manzana y las pasas y dejamos reposar durante 30 minutos (como mínimo). 
Una vez transcurrido este tiempo rallamos la manzana y la incorporamos a la mezcla junto con la canela y la ralladura de limón. 
En una bandeja de horno colocamos papel vegetal y extendemos la masa por encima, repartida uniformemente por toda la bandeja.
Metemos al horno previamente calentado a 180ºC y horneamos aproximadamente durante una hora. 

Estará lista cuando veamos que ha cogido consistencia para poderla cortar sin que se desparrame, quedando tostadita por fuera y muy tierna por dentro. 
Es una receta muy muy sencilla, y está de vicio, y ya véis los ingredientes que lleva, os animáis a probarla? buen provecho. 



"Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia"- Anatole France