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martes, 17 de noviembre de 2020

Bolas de sésamo

Estas bolas son un delicioso postre o tentempié, son muy saciantes y además nos beneficiamos de las propiedades del sésamo (o ajonjolí), que no son pocas.


Historia del sésamo

En muchos países del mundo, esta pequeña semilla se considera el símbolo de la inmortalidad y es una de las primeras semillas oleaginosas conocidas por la humanidad.

Se trata de una planta herbácea originaria de la India y África, Sesamum indicum. Hay dos tipos de semillas de sésamo: semillas de sésamo negro y semillas de sésamo blanco. Las pequeñas semillas de sésamo son una fuente valiosa de nutrientes. Con ellas se elabora el tahin o tahine, que no es más que las semillas de sésamo trituradas y el gomasio.

Propiedades del sésamo

Al igual que sus primos oleaginosos, como las semillas de girasol, las semillas de lino, las semillas de calabaza, las nueces, los piñones, las avellanas o los pistachos, las semillas de sésamo son ricas en ácidos grasos insaturados. De hecho, estos son sanos. Ricas en calcio, las semillas de sésamo también tienen muchas otras propiedades que ayudan a mantener una buena salud cardiovascular.

¿Para qué sirve el sésamo? 

Toma nota de estas 10 cualidades beneficiosas:

1.- El sésamo contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre debido principalmente a su contenido en lecitina (ácido graso insaturado). La lecitina disuelve las grasas y previene su adherencia a las paredes de las arterias.

2.- Estas semillas contribuyen a regular y mejorar la función intestinal debido al contenido en fibra que poseen. Nos ayudará a prevenir el estreñimiento y a prevenir enfermedades del tracto intestinal.

3.- El ajonjolí contribuye a que nuestro sistema cardiovascular realice sus funciones correctamente y se reduzcan las posibilidades de padecer dolencias cardiovasculares.

4.- La proteína vegetal de ajonjolí está formada por uno de los 8 aminoácidos esenciales (la metionina). Es una excelente fuente de proteína vegetal para veganos para incorporar a una dieta habitual.

5.- El sésamo nos proporciona hierro, un micromineral que participa en diferentes funciones en nuestro organismo: es imprescindible para transportar el oxígeno, participa en la producción de hemoglobina y de colágeno. Su carencia es relativamente común, especialmente en mujeres, pudiendo provocar anemia ferropénica.

6.- El magnesio que nos proporcionan las semillas de ajonjolí contribuye al correcto funcionamiento de nervios y músculos y en ayuda a mantener nuestros huesos fuertes.

7.- Las semillas de ajonjolí son un excelente complemento para las personas que tengan problemas circulatorios o que deseen prevenirlos. Además están especialmente indicadas para hemorroides.

8.- El sésamo es un aliado para cuidar de nuestro hígado y a prevenir la migraña originada por problemas en el funcionamiento en éste órgano.

9.- El aceite de sésamo de primera presión en frío y ecológico nos aporta las propiedades de las semillas y lo podemos usar tanto de forma interna como externa, pudiéndolo utilizar para mejorar dolencias de la piel, prevenir su envejecimiento prematuro, eliminar o diseminar las arrugas finas y protegernos del sol.

10.- La combinación del calcio y el fósforo que contienen las semillas de sésamo resultan muy beneficiosas para cuidar de nuestros huesos y dientes y contribuyen a prevenir enfermedades óseas..

Vamos ya con la receta.

Ingredientes:

300 gr Sésamo crudo blanco
Melaza de arroz (la que admita)

Elaboración:

Tostamos las semillas de sésamo hasta que estén doradas. Tener cuidado que no se tuesten demasiado ya que se quedarían amargas. Las molemos con ayuda de un molinillo de café o un molinillo manual. Tiene que quedar la semilla en polvo totalmente para que luego poder hacer la forma sin que se nos deshaga.
En una cazuela, calentamos 4 cucharadas soperas de melaza a fuego muy lento, vamos añadiendo el sésamo y removiendo. Conforme vaya absorbiendo la melaza el sésamo iremos añadiendo mas cantidad de éste.
Cuando la textura sea lo suficientemente espesa como para dar forma a las bolas, dejamos de añadir sésamo. Esperamos a que se enfríe y vamos haciendo las bolas, del tamaño que quieras. Las podemos ir pasando por un bol con semillas de sésamo para decorar o simplemente presentarlas como están.
La textura final no debe ser pegajosa, de esta manera te las puedes llevar a donde quieras en una bolsa de papel sin que se te manche.
Espero que te guste esta receta y te animes a hacerla.




"La felicidad no está en otro lugar sino en este lugar, no en otra hora, sino en esta hora"- Walt Whitman


miércoles, 1 de julio de 2020

Yogur de kéfir de agua y anacardos

En esta ocasión os paso esta receta de yogur vegetal, hecho con anacardos y con kefir de agua (es lo que le hace fermentar y tener todas las propiedades probioticas de éste).


Para conocer más sobre el kefir de agua puedes consultar este post del blog y como verás sus propiedades más importantes son: 
  • Regenera la flora natural del sistema digestivo 
  • Nos ayuda a mantener un sistema inmune activo 
  • Favorece la digestión y asimilación de los alimentos 
  • Rehidrata y aporta minerales naturales 

Ingredientes

100 g de anacardos crudos remojados 8 horas en agua mineral
125-150 ml de kéfir de agua
¼ c de vainilla en polvo 
3 dátiles Medjoul

Preparación

Escurre los anacardos del agua de remojo y colócalos en un recipiente para batirlos con el kefir, la vainilla y los dátiles.Bate todo a máxima potencia hasta conseguir una textura muy fina y cremosa.
Ajusta la cantidad de kefir añadiendo más si quieres que sea más líquido. Pon la preparación en un bote de cristal limpio y tápalo con un paño de algodón.
Deja fermentar el yogur en un lugar cálido durante 24-36 horas. En este tiempo se habrán formado burbujas, habrá casi duplicado su volumen y  desprenderá un agradable olor a fermentado.Tapa el frasco con una su tapa y deja el yogur en la nevera 12 horas más.

Ahora ya puedes degustarlo con lo que más te guste. Queda delicioso con granola y fruta fresca. Resulta una opción saludable gracias a la fuente de grasas buenas que contiene gracias a los anacardos y porque es saciante. Puede aguantar en la nevera 3 días aproximadamente, aunque verás que sigue fermentando y gana volumen. Es normal que tenga burbujas en su interior.



jueves, 21 de mayo de 2020

Bocados quinoa y almendra bañados de chocolate puro

En esta ocasión comparto una receta maravillosa de Agnès Pérez que me encantó y que preparo para los más golosos de la casa.

Es una receta muy sencilla y lo que marca la diferencia es utilizar ingredientes de calidad, yo los compro todos en El Rebost, pero podrás encontrarlos en cualquier herbolario o tienda similar.
Anímate y pruébala, será un éxito como postre para celebraciones y de paso comprobar que se puede comer sano y rico.

Ingredientes:
50 gr de chocolate 100% cacao
1 1/2 cucharada sopera de melaza de arroz
1 tazón de quinoa hinchada, 
2 cucharadas soperas de arándanos secos, 
1 1/2 cucharada de puré de almendras (crema de cacahuetes o crema de avellanas) 
un poco de sal marina 
coco rallado. 

Preparación:
Mezcla el puré de almendras con la melaza y una pizquita de sal marina.
Añade la quinoa, los arándanos (yo los hago trocitos pequeños) y remueve bien con una espátula. 
Extiende la mezcla sobre un papel de hornear y prénsala con el rodillo de amasar hasta que quede de un grosor de 1 cm aproximadamente. 
Luego, derrite al baño maría el chocolate, añadiendo 1 cucharada sopera de melaza y una pizquita de sal marina.
Cuando esté deshecho, cubre la masa de quinoa.
Deja enfriar y antes de comer espolvorea con coco rallado por encima.


"Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad".- Alejandro Jodorowsky

martes, 4 de diciembre de 2018

Turrón de tahini

Se acercan fechas navideñas y con ellas el delicioso turrón .... y por qué no hacértelo tú mismo?. Es muy sencillo y rápido de hacer y así le pones lo que más te gusta.

Ésta es la receta básica, la puedes personalizar a tu gusto añadiendo los frutos secos que más te gusten, como pistachos troceados, almendras, coco, avellanas, etc...

Los ingredientes básicos son un buen chocolate negro de calidad y ecológico, con un porcentaje de cacao del 80% como mínimo (así tiene menos azúcar) y el tahini (o cualquier otra pasta de frutos secos, cacahuetes, almendras, avellanas ...)

El tahini o tahín es una pasta deliciosa de semillas de sésamo. Es un alimento rico en proteínas vegetales, (para elevar y completar dicho poder proteínico, se debe mezclar con todo tipo de legumbre). A un mismo tiempo, el tahini hace un importante aporte de oligoelementos y minerales indispensables, tales como el hierro y el calcio, acompañados del magnesio y el fósforo, sin dejar fuera al zinc. Está compuesto en una gran proporción de vitaminas del grupo o complejo B, donde destacan la B6 y la B12. Es un excelente protector óseo ante los padecimientos relacionados con las deficiencias por densidad ósea y otras enfermedades relacionadas con la fragilidad y debilidad de los huesos. Es un antitóxico muy recomendado, ya que contiene fitoesteroles, que actúan en los organismos como controladores y reductores a nivel intestinal, ya que ejercen una acción de bloqueo en la absorción del colesterol. Contiene principalmente omega 6 y omega 9, muy necesarios para ciertas funciones que el organismo no puede sintetizar y que deberán entonces obtenerse por medio de distintas dietas. Vamos a la receta.

Ingredientes
150 gr chocolate del 80-85% 
100 gr de tahini 
10 gr de aceite de coco puro 

Preparación 
Poner el aceite de coco en un cazo al baño María junto al chocolate troceado a fuego lento, deshacer sin dejar de remover. Cuando esté totalmente derretido mezclarlo con el tahini. Verterlo en el molde, si no tenéis un molde, podéis usar cualquier recipiente rectangular y poner papel de film en el fondo para que sea más fácil desmoldarlo. Este turrón es mejor que lo hagáis con un molde de silicona (yo gasto este molde). Refrigerar en la nevera como mínimo 2-3 horas (aunque lo mejor es hacerlo de un día para otro).

Si queréis hacer el turrón con frutos secos, avellanas, almendras, anacardos, o fruta deshidratada, os recomiendo que hagáis el doble de cantidad, que añadáis la mitad de la mezcla en el molde de silicona, añadáis los frutos elegidos y completéis agregando el resto de mezcla.

Os animo a que os pongáis manos en la masa y luego lo degustéis con el mismo amor con el que lo habéis hecho.

P.D. Foto cortesía de El Rebost, del taller que hicimos el sábado pasado.


"La magia está en nuestras manos,
el amor en nuestros labios,
y la verdad en nuestros ojos"
J. Wailen

jueves, 14 de junio de 2018

Tarta de manzana


Esta tarta es una versión de la tarta de manzana de la abuela. Versión sin gluten por lo tanto apta para celíacos, al utilizar quinoa en la base. 

 
La quinoa no es más que una semilla, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, la llamamos también pseudocereal. Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y ofrece alrededor de 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento. 

Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quinoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos. 

Asimismo, debemos destacar su alto aporte de fibra, ya que puede alcanzar los 15 gramos por cada 100 gramos, siendo en su mayoría, fibra de tipo insoluble como poseen característicamente las semillas. 

Si nos referimos a los micronutrientes, en la quinoa destaca el contenido de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc entre los minerales, mientras que también ofrece vitaminas del complejo B en cantidades apreciables y vitamina E con función antioxidante. 

La quinoa al poder emplearse como un cereal, es especialmente beneficiosa en la dieta de personas celíacas, ya que no contiene gluten. 

Asimismo, por su alto contenido en fibra y su mayor aporte proteico respecto a los cereales, la quinoa tiene un bajo índice glucémico, lo que la vuelve ideal para personas con diabetes o que desean adelgazar comiendo sano. 

También es de gran ayuda para controlar los niveles de colesterol en sangre, ya que su fibra y sus lípidos insaturados favorecen el perfil lipídico en el organismo. 

Por supuesto, también contribuye a revertir el estreñimiento dado su alto contenido de fibra insoluble, y puede ser de gran utilidad en la dieta de personas vegetarianas, ya que posee una elevada proporción de proteínas y también, es buena fuente de hierro de origen vegetal. 

Para el deportista puede ser un alimento muy valioso, semejante a la avena, dada la presencia de buenos minerales, de hidratos complejos y proteínas. 

Para comenzar a utilizar la quinoa es importante hacer un lavado previo de las semillas, frotando las mismas suavemente con las manos, bajo el agua, de manera que se quite la capa de saponinas que recubre las semillas y que de quedarse allí, aportaría un sabor amargo. 

Debemos tener cuidado dada la pequeñez de la semilla, podemos hacer esta operación sobre un tamiz. No debemos remojar, sino lavar y enjuagar repetidas veces, yo lo hago unas tres o cuatro veces bajo el grifo de agua, desechando el agua en cada lavado. 


Ingredientes: 

150 gr de quinoa 
Zumo de manzana ecológico 
2 cucharadas soperas colmadas de semillas de lino 
10 dátiles meedjool sin hueso 
150 gr de leche vegetal 
3 o 4 manzanas reinetas 


Preparación: 

Dejar activado del día anterior las semillas de lino, cubriéndolas con 6 o 7 cucharadas de agua, deja también los dátiles en remojo para que se hidraten (simplemente cúbrelos con agua). 

Cuece la quinoa tal y como indica el envase en el zumo de manzana, lavándola previamente muy bien para eliminar la saponina. Cuécela con dos veces y media de zumo de manzana ecológico hasta que se quede sin líquido la olla (más menos 20 minutos). 

Precalienta el horno a 180ºC. Muele las semillas de lino en una trituradora (sin retirar el agua) y mezcla con la quinoa hasta conseguir una mezcla homogénea. La función de las semillas de lino en esta receta es la misma que harían los huevos, de hecho, yo le llamo el huevo de lino. También serviría moler en seco el lino antes de remojarlo, así el tiempo de remojo se reduce. 

Engrasa con unas gotas de aceite de oliva un molde desmontable y reparte la quinoa por toda la base subiendo un poco por los bordes, haciendo un poco de pared. Es importante que el grosor no sea más que medio centímetro y que el alto del borde sea un centímetro aproximadamente. Mete en el horno 20 minutos. 

Tritura los dátiles con la leche vegetal hasta conseguir una crema homogénea y parte las manzanas en gajos finos. Vierte la crema sobre la base y coloca, en forma de espiral empezando desde fuera los gajos de manzana, espolvorea con canela y hornea otros 20 minutos, espera a que enfríe para desmoldar. No te preocupes si la base antes de hornear se desmenuza un poco, es normal, termina de "cuajar" en el horno por la acción de las semillas de lino, un fantástico sustituto del huevo. 




Espero que te guste y que la disfrutes.


"El primero en disculparse es el más valiente. El primero en perdonar es el más fuerte. Y el primero en olvidar es el más feliz"- autor desconocido por mi.




miércoles, 7 de marzo de 2018

Panna cotta con sirope de dátiles

La panna cotta (en italiano literalmente ‘nata cocida’) es un postre típico de la región italiana del Piamonte (Valle d’Aosta), elaborado a partir de crema de leche, azúcar y gelatificantes, que se suele adornar con mermeladas o miel. Recuerda al flan, pero su sabor es más lácteo y tiene una textura más parecida a la de la gelatina que a la del flan.

La elaboración tradicional​ de la panna cotta no incluye la gelatina ya que su uso es posterior a la aparición de este postre. Actualmente se utiliza un gelatificante de origen animal (gelatina) o vegetal (agar-agar) además de la nata, la leche y el azúcar. 

Esta receta la he adaptado y he hecho una versión "verde" es decir sin ingredientes de origen animal y he modificado también la proporción de los ingredientes. El gelatificante que he utilizado es el agar-agar, también llamado kanten, he sustituido el azúcar por sirope de arroz y en lugar de nata he usado leche de coco que es más grasa que cualquier otra bebida vegetal y además le aporta mucho aroma.

El agar-agar es rico en fibra soluble, que se convierte en una gelatina suave y nutritiva. Es un componente de diversos tipos de algas, que se han hervido durante varias horas y secado a la intemperie. Es insípida, por lo que absorbe el sabor de los alimentos con los que se combina. Es reconstituyente, ligeramente laxante y depura el sistema linfático. 
Se utiliza mucho en la cocina para preparar gelatinas y postres, fundamentalmente en flanes, cremas, salsas frías, ensaladas, para espesar sopas o potajes y como base de gelatinas de frutas. Para que actúe, tenemos que hervir el agar-agar unos minutos, 5 si está en polvo y 8-10 minutos si el agar-agar está a copos.

Dependiendo de la textura que queramos dar a nuestra receta (gelatina, natillas, crema ....) utilizaremos mayor o menor proporción de agar-agar. En el caso de esta receta, como la textura deseada era consistente, he utilizado una proporción de 1 gr de agar-agar en polvo (2 gr agar-agar si está en copos) por cada 250 gr de mezcla, teniendo en cuenta que 1 cucharadita de café equivale a 1 gramo más o menos.

Ingredientes:

250 ml bebida vegetal de avena 
200 ml leche de coco 
60 gr sirope de arroz 
2 gr de agar agar en polvo 
2 c.s. coco rallado 
c.n. sirope de dátiles 

Elaboración:

Primero elaboramos el sirope de dátiles, triturando hasta conseguir el sirope 100 gr de dátiles medjool sin hueso y remojados 4 horas con 100 ml de agua y el zumo de medio limón. Reservamos en un tarro de cristal en el frigorífico.

A continuación colocamos el resto de ingredientes en una cazuela y mezclamos muy bien con las barillas de mano antes de encender el fuego. Cuando esté todo bien mezclado, llevamos a ebullición dejando que hierva durante 5 minutos removiendo de vez en cuando.

Apagamos el fuego y colocamos en moldes individuales. Cuando se enfríe, veremos que la mezcla se ha solidificado y lo introducimos en el frigorífico durante 4 horas al menos.
Para emplatar, soltar con cuidado la panna cotta de los moldes y adornar como en este caso con el sirope de dátiles, o con concentrado de manzana a modo de caramelo, miel o mermelada de frutos rojos. A disfrutar!!!




"Encuéntrate y sé tú mismo; recuerda que no hay nadie como tú."- Dale Carnegie



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Bombones de boniato

Delicioso postre dulce con ingredientes de temporada como el boniato, ideal para estos días de comidas familiares navideñas.
 
El boniato, batata, moniato, camote o patata dulce es un tubérculo que se consume en la alimentación como la patata, aunque a diferencia de ésta, no pertenece a la familia de las solanáceas, si no que se trata de una convulvácea. 

Su composición nutricional es algo diferente a la de la patata, posiblemente mejor, ya que contiene además de almidón, muchos betacarotenos (pro-vitamina A) potentes antioxidantes que nos ayudan a mejorar la salud cardiovascular, de la piel, del hígado, de la vista y de las mucosas digestivas así como nos ayuda a aumentar las defensas, siendo un vegetal idóneo en los cambios de estación (cuando suelen darse casos de infecciones respiratorias y gastrointestinales). 

Existen muchas variedades de boniatos, pueden ser de piel blanca, naranja, roja o morada, así como su pulpa. Su sabor es suave y muy dulce cuando se cocina, y cuanto más lenta y larga sea la cocción mayor será su dulzor. 

Es un vegetal rico en carbohidratos que constituye una excelente fuente de energía muy nutritiva y de fácil digestión que equilibra el aporte de azúcares con un alto contenido en fibra (su fibra es del tipo pectina, que le proporciona una textura suave y ralentiza la digestión de los carbohidratos reduciendo su índice glucémico, evitando así las hiperglucemias). También, igual que la patata, es una fuente natural de almidones.

La receta es muy sencilla tan solo tienes que asar las boniatos y ponerte manos a la obra. Vamos con la receta:

Ingredientes:

500 gr de boniatos asados
250 gr almendra molida
Ralladura de un limón
melaza de arroz al gusto
Cobertura: coco rallado, harina de algarroba/cacao puro desgrasado, nueces

Elaboración:

Horneamos los boniatos con su piel hasta que estén blandos (media hora en el horno a 180ºC, aunque depende del horno y del tamaño de los boniatos), los pelamos y hacemos un puré chafándolos con un tenedor, reservamos hasta que se enfríen. 

Añadimos la almendra molida, la ralladura de limón y la melaza al gusta hasta conseguir una pasta firme, como a mi no me gustan excesivamente dulces, suelo poner 3 o 4 cucharadas soperas.

Ya tenemos preparada la pasta base, que nos servirá de base para los bombones con distintas coberturas 😜, por ejemplo de coco, nueces y cacao o algarroba. Para ello dividimos la pasta base en tres partes iguales y rematamos los bombones con: 

- Nueces: pela las nueces, aproximadamente una por bombón, pica la mitad de las nueces y las mezclas con la pasta base, haz las bolitas e incrusta un trozo grande de nuez encima. Si quieres, puedes añadir una gota de melaza encima de la nuez.

- Algarroba/cacao desgrasado: añadimos a la pasta base unas chucharadas (al gusto) de harina de algarroba o cacao desgrasado y hacemos las bolitas. Rebozamos las bolitas en algarroba o cacao.

- Coco: añadimos a la pasta base unas chucharadas (al gusto) de coco rallado y hacemos las bolitas. Rebozamos las bolitas en coco rallado.


Listas para disfrutar.....espero que te gusten!



"Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos."- Fernando Pessoa




martes, 4 de abril de 2017

Bizcocho de chocolate

Tenía claro que la próxima tarta de cumpleaños que hiciera iba a ser sin azúcar añadido, sin harinas y sin lácteos ..... y aquí está.
Las fotos no hacen justicia porque la tarta la hice a última hora del y un día entre semana para una ocasión super especial, el 8º cumpleaños de la pequeña de la casa, pero está deliciosa, en el cole no han dejado ni las migas.


Este bizcocho no lleva harinas, en su lugar lleva almendra molida y coco rallado y para endulzar he utilizado dátiles en lugar de azúcar.

Ingredientes

Para la masa

100 gr de almendra molida
50 gr de coco rallado
2 plátanos maduros
90 gr de dátiles sin hueso
2 huevos  
1 chorrito de bebida vegetal (yo usé de avena)
10 gr de levadura
1/4 cucharadita de bicarbonato
30 gr de cacao puro

Para el rellerno y cobertura
200 gr de bebida vegetal (yo usé de avena)
200 gr de chocolate 80-85% de cacao


Elaboración

Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Vamos mezclando los ingredientes húmedos y secos por separado.
Batimos los dátiles, los plátanos, la bebida vegetal y los huevos y añadimos el resto de ingredientes secos: la levadura, el bicarbonato, el cacao, el coco rallado y la almendra molida, mezclamos a mano con unas varillas hasta que la mezcla sea homogénea.

Vertemos la mezcla en un molde (yo usé uno de 10 cm de diámetro) previamente engrasado o forrado con papel vegetal y horneamos media hora. Comprobamos que está en el punto introduciendo una brocheta de madera (cuando salga limpia está listo).

Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Ahora preparamos el relleno y la cobertura: calentamos la bebida de avena y antes de que hierba apagamos el fuego y añadimos el chocolate a trocitos. removemos hasta que se deshaga y la mezcla sea homogénea, con una textura parecida a una crema de cacao espesa. Lo vertemos en un bol y esperamos a que se enfríe a temperatura ambiente.

Para montar el bizcocho yo he hecho dos cortes horizontales por lo que he tenido tres pisos de bizcocho y he ido colocando bizcocho y capa de crema de cacao, bizcocho y crema y bizcocho. Esta última capa la he cubierto con el mismo relleno.

Como la tarta la llevábamos al cole la decoramos con unos anisetes de colorines por encima antes de que la cobertura se seque, pero podéis ponerle frutos secos por encima o alrededor o frutos rojos por encima (fresas, frambuesas ....) a vuestro gusto.

Qué os ha parecido este bizcocho? Yo he disfrutado haciéndolo porque no me han dejado ni un trozo para probarlo :)

"Hay dos maneras de vivir la vida...Una como si nada fuera un milagro, la otra como si todo lo fuese"- Albert Einstein







jueves, 19 de enero de 2017

Tarta dulce de mijo con mermelada de frambuesa

Como veis para hacer esta tarta no hemos utilizado ni huevos, ni aceite, ni harina, ni levadura, ni azúcar ..... si te apetece probar un bocado tan rico sigue leyendo.

La base del pastel la hemos hecho con mijo, el mijo es un cereal que alcaliniza el organismo, por lo que equilibra nuestro ph y nos ayuda a compensar los efectos acidificantes de una dieta desequilibrada. Es muy versátil a la hora de cocinarlo, lo puedes hacer en sopa, o seco para usarlo en hamburguesas, croquetas, ensaladas o en pasteles dulces como este (te sorprenderá).

Es muy rico en hidratos de carbono complejos (por eso su absorción es más lenta y no produce aumentos súbitos de glucosa en sangre); es rico en fibra, por lo que ayuda a regular casos de estreñimiento; es una fuente de magnesio, mejorando el tono muscular y el sistema nervioso; contiene vitaminas del grupo B, como la B1 (refuerza la actividad mental, la coordinación, la depresión y mejora estados de cansancio), ácido fólico (previene la anemia y mejora el estado de la piel), B6 (mejora el sistema nervioso, inmunitario y hormonal) y B2 (favorece la actividad oxigenadora intercelular y la regeneración de tejidos y mejora la salud visual). 

Además al no contener gluten es apto para celíacos.

El azúcar lo hemos sustituido por dátiles, magnífico endulzante natural. En concreto por dátiles Medjool, que son los más blandos y dulces, por tanto son una gran fuente de energía al ser muy calóricos; pueden alcanzar más de 5 cm de longitud. Son extremadamente dulces y muy húmedos, tiernos y jugosos. En su momento óptimo de maduración presenta una piel muy oscura, arrugada y muy blanda al tacto, de tal modo que incluso la piel se desprende fácilmente.
Estos dátiles son los que más usamos para repostería y la elaboración de diferentes dulces. Al tener una carne tan tierna y húmeda, es habitual triturarlos sin el hueso para obtener una pasta que puede sustituir al azúcar  en determinadas preparaciones. Su sabor tiene matices tostados, con toques de caramelo.


Ingredientes:

1 vaso de mijo
2 vasos y medio de zumo de manzana ecológico
6 dátiles medjool
ralladura de un limón
mermelada de frambuesa (sin azúcar)
coco rallado
sal marina

Preparación:

Lavamos el mijo bien lavado hasta que el agua salga transparente. Lo tostamos en una cazuela a fuego suave.

Añadimos al mijo el zumo de mazana con una pizca de sal marina, los dátiles medjool deshuesados y troceados y la ralladura del limón. Cocemos tapado 30-35 minutos, hasta que se abra el cereal o absorba todo el zumo de manzana.

Removemos para que se mezcle bien el mijo con los dátiles, que se habrán deshecho casi casi. Dejamos enfriar. Cuando esté tibio lo extendemos sobre el molde elegido y lo cubrimos con mermelada de frambuesas (si la compras que sea sin azúcar, si la haces en casa mejor, y que sea sin azúcar también).

Para decorarla, espolvoreamos un poco de coco rallado por encima y guardamos en la nevera un par de horas. Y lista para tomar!!



"Sé feliz en cada momento; porque cada lugar es 'aquí' y cada momento es 'ahora'. -Buda

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miércoles, 10 de febrero de 2016

Tarta de chocolate

Bueno, esta tarta está para chuparse los dedos, sin harina, sin azúcar, sin huevos .... si, si que es posible.

Sin más dilación pasamos a la receta, que en esta ocasión hicimos para el cumple de una amiga.

Ingredientes:

base:
3/4 de taza de avellanas tostadas
1/4 de taza de aceite de coco (derretido)
3 cucharadas soperas de melaza de arroz
una pizca de sal
1/2 taza de harina de avena
1 taza de copos de avena finos

relleno:
1 taza y 1/2 de anacardos crudos, remojados al menos 2 horas
2/3 de taza de melaza de arroz  
1/2 taza de aceite de coco (derretido)
1/3 de taza de cacao en polvo
1/3 de taza de virutas de chocolate puro derretido
2 cucharadas pequeñas de extracto de vainilla
una pizca de sal

Elaboración:

Base:
Precalentamos el horno a 170º, y colocamos en el molde elegido papel de hornear. Trituramos en el procesador de alimentos las avellanas hasta que queden totalmente en polvo. Añadimos el aceite de coco, la melaza de arroz, la sal y la harina de avena. Trituramos todo hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos los copos finos de avena y trituramos un poco más, pero sin pasarnos, que conserve la textura de los copos.
Poner la masa en el molde y presionar con las manos hacia los bordes. Hornear la base durante 10 minutos y dejar enfriar.

Relleno:
Escurrimos los anacardos y los trituramos completamente en el procesador de alimentos, a continuación añadimos la melaza de arroz, el aceite de coco, el cacao en polvo, las virutas de chocolate fundido, la vainilla y la sal. triturar hasta obtener una consistencia cremosa.
Verter la mezcla encima de la base de avena, decorar con lo que queramos y meter la tarta en el congelador un mínimo de 4 horas. Sacar del congelador y dejar que se atempere 10 minutos antes de servirla. Y a disfrutarla!!



"Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos. Solo entonces te darás cuenta de lo especial que eres para mi"- Frida Kahlo.



lunes, 1 de febrero de 2016

Tarta avena y manzana

Aquí os dejamos una receta muy interesante por diversas razones. En primer lugar se trata de una receta variante elaborada a partir de un clásico dentro de la macrobiótica, el llamado “pan Ohsawa” (en honor a su creador y padre de lo que hoy conocemos como macrobiótica Georges Ohsawa), elaborado en esta ocasión sin harinas, azúcar, huevos ni aceites, ésta es su versión más dulce.

La podemos comer entre horas o incluso para desayunar y merendar, está deliciosa.


Ingredientes:
-2 vasos de copos de avena finos
-2 vasos de zumo de manzana
-1kg manzanas ralladas (por la parte gruesa del rallador)
-1/2 vaso de pasas
-canela en polvo (al gusto)
-ralladura de medio limón

Elaboración:

Mezclamos los copos con el zumo de manzana y las pasas y dejamos reposar durante 30 minutos (como mínimo). 
Una vez transcurrido este tiempo rallamos la manzana y la incorporamos a la mezcla junto con la canela y la ralladura de limón. 
En una bandeja de horno colocamos papel vegetal y extendemos la masa por encima, repartida uniformemente por toda la bandeja.
Metemos al horno previamente calentado a 180ºC y horneamos aproximadamente durante una hora. 

Estará lista cuando veamos que ha cogido consistencia para poderla cortar sin que se desparrame, quedando tostadita por fuera y muy tierna por dentro. 
Es una receta muy muy sencilla, y está de vicio, y ya véis los ingredientes que lleva, os animáis a probarla? buen provecho. 



"Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia"- Anatole France





jueves, 17 de diciembre de 2015

Bizcocho de arándanos

Esta semana hemos preparado una receta especial, una receta que guardamos para ocasiones especiales en las que queremos sorprender y poder hacer descubrir a la gente que comer sano no es comer aburrido, si no todo lo contrario. Este bizcocho no lleva azúcar, ni leche, y está hecho con harina de espelta y está delicioso.

Ingredientes:

300 gr de harina de espelta
100 ml de melaza de arroz
150 ml de aceite de sésamo
150 ml de agua
Ralladura de media naranja
1/2 sobre de levadura en polvo
200 gr de arándanos frescos

Elaboración:

En esta ocasión hemos utilizado harina integral de espelta y melaza de caña, por eso el bizcocho nos ha quedado tan oscuro, pero está igual de delicioso :) vamos con la receta.

Ponemos la harina en un bol grande y le añadimos la levadura. La mezclamos bien para que quede homogénea. Añadimos el agua y el aceite y vamos removiendo con la ayuda de una varilla. 
 
Añadimos la melaza de arroz y la ralladura de la naranja y seguimos mezclando y cuando tengamos una masa homogénea sin grumos ponemos los arándanos y con cuidado de no romperlos y lo mezclamos.
 
Colocamos la masa con cuidado en un molde y lo metemos al horno que previamente hemos calentado a 180 º y lo dejamos durante 45 minutos aproximadamente. A nosotras nos hacía ilusión hacer bizcochitos individuales, por eso hemos utilizado un molde diferente.

Es importante para los bizcochos no abrir el horno continuamente, sino no subirá y se quedará la masa apelmazada. Para comprobar si esta hecho lo pinchamos con un palito fino y saldrá limpio una vez este hecho. 
Buen provecho!!

 



"El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió"- Teresa de Calcuta.