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lunes, 31 de julio de 2017

Falso gazpacho

Falso porque es un gazpacho pero no lleva tomate, lo sustituimos por zanahorias y remolacha, ésta receta es buena idea para introducir este maravilloso alimento en nuestra dieta.

Las propiedades que destacamos de esta magnífica hortaliza son: 

- Su alto contenido en folatos, que son fundamentales para la producción de glóbulos rojos y blancos, para la síntesis de ADN y la formación de anticuerpos, entre otras cosas, de ahí que sea un alimento muy aconsejado en casos de anemia. Además, la remolacha depura la sangre y se usa para la depuración del organismo en general.
- También tiene alto contenido de vitaminas del grupo B, sobretodo B1, B2, B3, B6.
- Contiene un pigmento llamado betaína, responsable de su maravilloso color y con una potente función antioxidante, fundamental para el buen funcionamiento del organismo y la prevención de enfermedades. En concreto le proporciona un potente efecto hepatoprotector, con lo cual es de gran ayuda en casos de enfermedades del hígado como la hepatitis y la cirrosis. Pero también se puede utilizar para depurar el hígado aunque estemos sanos, para ello hay que usar el zumo de remolacha cruda mezclado con limón.

En cuanto a su contenido en minerales contiene sobretodo yodo, mineral necesario para el buen funcionamiento de la tiroides, y sodio y potasio, que son esenciales para la transmisión y generación del impulso nervioso.

Al ser una hortaliza con un alto índice glucémico en caso de padecer diabetes no se debe de abusar en su consumo, y las personas propensas a padecer cólicos renales por tener piedras en los riñones tampoco deben de abusar por su contenido en oxalatos.

La remolacha se suele consumir cruda o hervida. Cruda mantiene sus propiedades intactas, y se puede usar en zumos, en ensaladas, etc. Para consumirla hervida hay que ponerla a hervir durante 1 hora aproximadamente con la piel. Además sus hojas son ricas en beta-caroteno y en minerales como hierro y calcio. Así que si compráis un manojo de remolacha ecológica, no descartéis las hojas, utilizarlas por ejemplo para hacer un licuado.

Ingredientes (3 pax)

1 cebolla cortada en juliana, siguiendo los meridianos
3 zanahorias cortadas en diagonal
1 remolacha cocida pequeña
1 trozo de apio
1 trozo de 2 cm de alga dulce
Aceite de oliva virgen ppf
Sal marina sin refinar
2 cucharadas de postre de pasta de umeboshi
1 ajo picado fino
pickles para decorar


Elaboración

Salteamos la cebolla con un poco de aceite en el fondo y una pizca de sal a fuego medio durante 5-10 minutos. Añadimos las zanahorias y el apio y que se salteen uno minutos. Cubrimos con agua y cocinamos medio destapado unos 15-20 minutos. 
 
Trituramos con cuidado añadiendo la remolacha poco a poco hasta conseguir el color deseado. Dejar enfriar.

Condimentamos con una cucharada de aceite y 2 cucharadas de postre de pasta de umeboshi, el diente de ajo y volvemos a triturar. Podemos añadir algo de agua o cubitos de hielo si queremos una crema más líquida y fresca. Al emplatar añadimos los pickles y el alga dulse hidratada y a trocitos.


Servir frío y disfrutar!!! ..... de este plato y de las vacaciones. Yo me voy a desconectar con la familia a un pueblecito perdido en las montañas asturianas, a disfrutar de los pequeños momentos ya que son ellos los que engrandecen la vida. 
Nos vemos en septiembre, feliz verano 💗💋




"El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido"-Jorge Bucay





miércoles, 22 de julio de 2015

Crema de cebolla semifría con alga dulce

Holaaaaa, que tal va el verano? seguro que genial. Una cosa que tiene esta época del año es que no es necesario hacer platos muy elaborados o cocciones muy largas. En casa priman las ensaladas de cebada, trigo sarraceno o de legumbres con verduras y hortalizas de temporada, rápidas, sencillas y muy completas.

Esta semana hemos cocinado para el blog una crema semifría de cebollas y puerros con alga dulse, alga que nos aporta mucho hierro, es rica en potasio, yodo y también vitamina C y provitamina A.

El toque especial de esta receta, además del alga, lo da el miso. El miso es una pasta vegetal que se obtiene de la fermentación de la soja con cereales o arroz, aporta un sabor ligeramente salado a la receta, es muy digestivo, alcaliniza la sangre, nutre el sistema nervioso, regenera la flora intestinal, desintoxica y lo más sorprendente es su capacidad para eliminar residuos tóxicos.
Se usa generalmente en sopas y caldos o para condimentar cereales, verduras y legumbres pero nunca se hierve, para no destruir sus encimas. 

En esta ocasión hemos utilizado Shiro miso o miso blanco  muy recomendable para épocas calurosas. Es un miso de fermentación corta y por lo tanto es el más suave de todos los misos.
Una vez hecha la crema, no hace falta refrigerarla, con hacerla un par de horas antes de comerla y dejarla que se temple, es suficiente, está deliciosa.

Ingredientes: 

3 cebollas,
2 puerros
1 cucharada de miso blanco 
1 bote de nata vegetal de avena
1 cucharada de alga dulce

Preparación:

Cortamos las cebollas en medias lunas y los puerros a rodajas. Salteamos la cebolla en una cazuela con un poquito de aceite y una pizca de sal marina durante 5 minutos, añadimos los puerros y dejamos pochar 3 minutos más. 
  
Añadimos 2 vasos de agua y cocemos durante 20 minutos. 

Antes de triturarlo, añadimos la nata vegetal y una cucharada de miso blanco, trituramos y rectificamos de agua en el caso de que no tengamos la textura deseada. 
Reservamos la crema, y mientras se templa, tostamos en una sartén el alga dulse a fuego bajo. Cuidado porque se quema enseguida. 
Veremos que cambia de color, quedándose más oscura, entonces la retiramos del fuego y cuando se enfríe la hacemos polvo con las manos. 

A la hora de emplatar la crema, la servimos con el alga dulse espolvoreada por encima y ya tan solo nos queda disfrutar de este plato. Buen provecho!!





"No intentes jamás curar el cuerpo, sin antes haber curado el alma"- Hipócrates















jueves, 7 de mayo de 2015

Sopa de quinoa, amaranto y alga dulse

Esta semana os proponemos una sopa nutritiva, proteica y energética, ideal para reponer fuerzas y regenerar el desgaste físico. Va muy bien cuando hayamos realizado algún deporte o ejercicio físico. Es muy digestiva y ligera.


El ingrediente principal es la quinoa, que es una semilla de origen peruano, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, la llamamos también pseudocereal. Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y ofrece alrededor de 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento. 


Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quínoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos. 
También vamos a utilizar un alga, en esta ocasión el alga dulse, cuya propiedad principal es el aporte de hierro, lo que la convierte en perfecta para luchas contra la anemia. Además es rica en potasio, yodo y también vitamina C y provitamina A. Puede llegar a resultar muy buena para la vista, la regeneración de mucosas e incluso para fortalecer la flora intestinal. 
En cuanto al otro ingrediente de esta sopa, el amaranto, podemos decir que es apropiado para las personas con intolerancia al gluten y contiene vitaminas, proteínas, fibras y antioxidantes. Tiene un sabor particular, así que conviene degustarlo antes de incorporarlo a alguno de nuestros platos, pero es un exótico aditivo en todo tipo de preparados, aperitivos, platos principales y postres. Se consume cocinado, agregándolo a ensaladas o deliciosas sopas. Igualmente se puede tostar, reventando el grano, y se añade como otros cereales a la fruta troceada, yogur u otras bebidas. Su harina se usa para elaborar tortillas y repostería.
Después de esta (extensa :) introducción pasamos a la receta.

Ingredientes (4-5 personas)

2 litros de agua mineral o caldo vegetal fresco
1 puerro cortado finamente
1 zanahoria a rodajas
1/2 taza de quinoa (bien lavada) 

2 cucharadas de amaranto
1/4 cucharadita de cúrcuma 
1/2 cucharadita de orégano
1 cucharada de alga dulse ( en remojo 2-3 minutos, escurrida y cortada)

Elaboración

Salteamos el puerro con un poco de aceite y sal marina. Añadimos la zanahoria, el caldo vegetal, la quinoa, el amaranto, la cúrcuma, el orégano y otra pizca de sal marina. Llevar a ebullición y cocinar a fuego lento, media tapa, durante 20-25 minutos. 
Transcurrido ese tiempo, añadiremos el alga dulse, y dejaremos reposar unos minutos. A la hora de servir la sopa, podemos rematar el plato con un chorrito de aceite de lino y perejil. 

.... y listo para tomar. Buen provecho!


"Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado, es más importante que aprender"- Eduard Punset