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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Arroz especiado de coliflor

Esta semana utilizamos exclusivamente la coliflor en nuestra receta.

La coliflor es una planta anual, pero su mejor momento es entre septiembre y enero, aunque se puede disponer de ella durante todo el año. Contiene muchos elementos fitoquímicos, algunos de los cuales desprenden un fuerte olor durante su cocción.
Tiene un sabor suave y, en ocasiones, ligeramente dulzón.

Su principal componente es el agua y es un alimento de escaso aporte calórico ya que presenta un bajo contenido de hidratos de carbono, proteínas y grasas. Sin embargo se la considera una buena fuente de fibra dietética, vitamina B6, ácido fólico, vitamina B5, así como pequeñas cantidades de otras vitaminas del grupo B, (como la B1, B2 y B3) y minerales (sobre todo potasio y fósforo).

Tiene propiedades diuréticas, debido a su elevado contenido en agua y potasio y bajo aporte de sodio. El consumo de esta verdura favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo y resulta beneficiosa en caso de hipertensión y retención de líquidos. 

Uno de los inconvenientes de su ingesta es que provoca flatulencia, pero es un problema menor si se cuece con un trocito de alga kombu, comino o hinojo. T

Puede prepararse al vapor, asada, frita, estofada, hervida o gratinada. Puede servirse como acompañamiento de otros platos, como legumbres o arroz, o como ingrediente básico en una saludable menestra de verduras. 

En esta ocasión es la protagonista de nuestra receta de falso arroz, vamos con ella.

Ingredientes:

1 cebolla
1 ajo
1 coliflor
aceite de oliva virgen
2 cucharadas soperas de tahin (o Tahini, puré de sésamo)
1 dado de jengibre
media cucharadita de postre de cada una de estas especias: cúrcuma, semillas de cilantro, orégano, comino e hinojo
zumo de 1 limón
2 cucharadas soperas de tamari o shoyu (salsa de soja)

Elaboración:

Troceamos finamente la cebolla, el jengibre y el ajo, y lo ponemos en una sartén grande con un poco de aceite de oliva. Cuando la cebolla empiece a ablandarse, añadimos dos cucharadas soperas de tahín y removemos bien para que se integren todos los ingredientes.
Cuando el tahin se ha integrado completamente, añadimos todas las especias mezclando bien y a continuación incorporamos la coliflor procesada en la picadora o rallada lo más fina posible en el rallador. 
Como se puede apreciar en la imagen, se ven trocitos de coliflor sin trocear del todo, no pasa nada, pero cuanto más uniforme y pequeños sean los trozos mejor. Removemos bien todo y el zumo se limón y el tamari o shoyu. Mezclamos bien todo y rehogamos unos 10 minutos más removiendo de vez en cuando.

Para emplatar, decoramos el plato con unas pipas de calabaza, piñones o trocitos de nuez.
Listo para disfrutar, que aproveche!!


"Que mis manos siempre sean generosas para dar, apoyar y ayudar. Que mi corazón siempre esté dispuesto a escuchar mi conciencia espiritual. Que mi boca pronuncie palabras de amor que animen y que sanen. Que en todo momento sienta y exprese mi amor a la humanidad"- Meditación Budista.


martes, 15 de noviembre de 2016

Pickles

¿Qué son los pickles?


Los pickles son verduras fermentadas con efecto desintoxicante, probiótico y con elevado valor nutritivo.
El consumo de encurtidos ha sido utilizado desde tiempos inmemoriales, en las diferentes tradiciones culturales, como una forma de conservación de las verduras y una fuente de probióticos (microorganismos vivos con efectos orgánicos saludables).
Su ingesta favorece la digestión y evita que se produzcan gases. También preparan el funcionamiento de la vesícula biliar para digerir las grasas, por eso es muy bueno comerlos en pequeñas cantidades antes y después del plato principal en cada comida (una cucharadita es suficiente). Los beneficios de incorporar a nuestra dieta alimentos con acción probiótica son múltiples, muchos asociados al sistema inmunitario y digestivo.

Consumir encurtidos activa el metabolismo, estimula el apetito, ayuda a combatir el estreñimiento y la diarrea, las flatulencias o la hinchazón abdominal, neutraliza el deseo de tomar azúcar o alimentos dulces entre comidas.

Se aconseja su consumo, en particular, entre los niños y ancianos o cualquier persona que esté tomando antibióticos, dado que estos combaten todo tipo de bacterias, incluidas las bacterias beneficiosas del intestino (bífidus y lactobacilus).

Los encurtidos son una fuente original de lactobacilus que restablecen los microbios de la flora intestinal.

La mayoría de los encurtidos que se adquieren en los supermercados no tienen una fermentación completa en el agua con sal y además se les agrega vinagre. Si los encurtidos se hacen solamente con vinagre no tendrán las propiedades deseadas. Así es que el mejor encurtido es aquel que haya estado durante un mes en salmuera, ya que así los lactobacilus se activan correctamente. Las aceitunas son un ejemplo de encurtido, pero para su optimo resultado se deberían encurtir exclusivamente en salmuera.

Uno de los pickles más conocidos comercialmente es el chucrut, los encurtidos, los pepinillos, etc. En la cocina energética también se utiliza mucho la ciruela umeboshi (con unas increíbles propiedades medicinales); el miso (fermento a partir de las habas de soja, y sal marina algunas veces mezclado con arroz o cebada), shoyu, tempeh ....

Existen básicamente dos tipos de pickles de larga duración (de sabor fuerte y salado) y  los pickles rápidos (prensados o encurtidos unos minutos o pocas horas). 

¿Cómo se preparan?

La elaboración de los pickles es muy sencilla. Podemos hacerlo de diferentes maneras:

- Los pickles cortos, prensándolos entre dos platos, con nuestras manos o con una prensa especial para verduras
- Los pickles largos prensándolos y macerándolos durante 30 días en tarros de cristal

Chucrut

El chucrut es col cortada finamente troceada y prensada con sal marina. Su sabor ácido proviene de los ácidos que se forman naturalmente durante su proceso de fermentación y en ningún caso de haberle añadido vinagre. 

Lavamos la col y la cortamos a medias lunas muy finas, eliminando las guías de cada hoja si son muy gruesas.
Ponemos en el tarro de cristal un poco de sal marina en el fondo y ponemos una capa de col, prensándola con la mano del mortero. Añadimos otro poco de sal marina sobre la col y más col, volviendo a prensar de nuevo con la mano del mortero. Realizamos este proceso hasta llenar del todo el tarro.
Cerramos el tarro y lo dejamos en un lugar fresco y oscuro 30 días. A partir de ese tiempo, ya se puede consumir en la dosis indicada anteriormente. Se conserva en la nevera, durante muuuucho tiempo.No solamente hacemos este procedimiento con col, también lo podemos hacer con rábano rallado y remolacha: 
 
Otro pickle largo son las verduras en maceración, preparando en un tarro de vidrio una mezcla de 1/4 de shoyu o miso y 3/4 de agua y macerando las verduras elegidas, por ejemplo coliflor, durante 15 días. 

Ensalada prensada

Este es un pickle rápido, y es muy sencillo. Tan solo tenemos que rociar las hojas verdes que elijamos (col, rúcula, hojas de rábano o de remolacha, lechuga ...) con unas gotas de vinagre de umeboshi y apretarlas con las manos, prensándolas durante un instante. Se puede utilizar sal marina también en lugar del vinagre. Y listo para comer.


"Actúa tal y como te gustaría ser y pronto serás de esa forma en la que actúas"- Leonard Cohen.

viernes, 28 de octubre de 2016

Pastel de mijo

El mijo es un cereal que alcaliniza el organismo, por lo que equilibra nuestro ph y nos ayuda a compensar los efectos acidificantes de una mala dieta.
El mijo es muy versátil a la hora de cocinarlo, lo puedes hacer en sopa, o seco para utilizarlo en hamburguesas, croquetas, ensaladas o en pasteles como este.

En otoño desintoxicamos el intestino y repoblamos su flora bacteriana, una forma de hacerlo es consumiendo alimentos probióticos naturales, como por ejemplo los pickes.
Los pickles son verduras fermentadas con efecto desintoxicante, probiótico y con elevado valor nutritivo. Su ingesta favorece la digestión y evita que se produzcan gases. También preparan el funcionamiento de la vesícula biliar para digerir las grasas, por eso es muy bueno comerlos en pequeñas cantidades antes y después del plato principal en cada comida (una cucharadita es suficiente). Los beneficios de incorporar a nuestra dieta alimentos con acción probiótica son múltiples, muchas asociadas al sistema inmunitario y digestivo.

Nosotros hacemos en casa nuestros propios pickles (ya publicaremos la receta, es muy fácil :), casi siempre con col lisa o repollo. Uno de los pickles más conocidos comercialmente es el chucrut, los encurtidos, los pepinillos, etc. En la cocina energética también se utiliza mucho la ciruela umeboshi, con unas increíbles propiedades medicinales.

La col fermentada tiene altas cantidades de vitamina A, B1, B2, C, y minerales como el hierro, calcio, fósforo y magnesio, contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes. Ayudan a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias. Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas. Favorecen el buen estado de la piel y las mucosas y tiene efecto remineralizador sobre el organismo.

Se recomienda el consumo de pickles a personas que han estado medicados con antibiótico ya que ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo y también a las personas con ácido úrico y a las que tienden a retener líquido.

Ingredientes:

- Para el pastel:
1 vaso de mijo
3 vasos de agua
1/2 vaso de calabaza troceada
1/2 vaso de coliflor
2 cucharadas soperas de pickes
sal gorda marina sin refinar

- Para el aderezo:
3 cucharadas soperas de puré de cacahuetes
1/2 vaso de agua caliente
1 cucharada de salsa de soja soyu o tamari

Elaboración:

Lavar el mijo bien lavado y escurrirlo. Trocear la calabaza y la coliflor. Poner los tres ingredientes en una cacerola y añadir el agua. Añadir una pizca de sal y cocinar tapado 40 minutos. Los 5 primeros minutos a fuego alto y el resto al mínimo, utilizando un difusor en caso de ser necesario.
Transcurridos los 40 minutos verter en el molde el contenido de la cazuela
 
Mientras se templa preparamos el aderezo, mezclando todos los ingredientes y removiendo bien hasta que se mezclen todos los ingredientes. El medio vaso de agua es orientativo, si te gusta más pastosa no lo pongas todo, y si la prefieres más ligera, añade un poco más.
Para finalizar el pastel, incorporamos el aliño. Se puede hacer de dos maneras, añadiéndolo al pastel removiendo y mezclando bien, o cubriendo el pastel con la crema resultante del aliño, así es como lo he hecho en esta ocasión, y de remate colocamos por encima el pickle repartido por todo el pastel...... y a disfrutar esta delicia.



"¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!"-Jonathan Swift.