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jueves, 21 de mayo de 2020

Bocados quinoa y almendra bañados de chocolate puro

En esta ocasión comparto una receta maravillosa de Agnès Pérez que me encantó y que preparo para los más golosos de la casa.

Es una receta muy sencilla y lo que marca la diferencia es utilizar ingredientes de calidad, yo los compro todos en El Rebost, pero podrás encontrarlos en cualquier herbolario o tienda similar.
Anímate y pruébala, será un éxito como postre para celebraciones y de paso comprobar que se puede comer sano y rico.

Ingredientes:
50 gr de chocolate 100% cacao
1 1/2 cucharada sopera de melaza de arroz
1 tazón de quinoa hinchada, 
2 cucharadas soperas de arándanos secos, 
1 1/2 cucharada de puré de almendras (crema de cacahuetes o crema de avellanas) 
un poco de sal marina 
coco rallado. 

Preparación:
Mezcla el puré de almendras con la melaza y una pizquita de sal marina.
Añade la quinoa, los arándanos (yo los hago trocitos pequeños) y remueve bien con una espátula. 
Extiende la mezcla sobre un papel de hornear y prénsala con el rodillo de amasar hasta que quede de un grosor de 1 cm aproximadamente. 
Luego, derrite al baño maría el chocolate, añadiendo 1 cucharada sopera de melaza y una pizquita de sal marina.
Cuando esté deshecho, cubre la masa de quinoa.
Deja enfriar y antes de comer espolvorea con coco rallado por encima.


"Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad".- Alejandro Jodorowsky

jueves, 14 de junio de 2018

Tarta de manzana


Esta tarta es una versión de la tarta de manzana de la abuela. Versión sin gluten por lo tanto apta para celíacos, al utilizar quinoa en la base. 

 
La quinoa no es más que una semilla, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, la llamamos también pseudocereal. Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y ofrece alrededor de 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento. 

Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quinoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos. 

Asimismo, debemos destacar su alto aporte de fibra, ya que puede alcanzar los 15 gramos por cada 100 gramos, siendo en su mayoría, fibra de tipo insoluble como poseen característicamente las semillas. 

Si nos referimos a los micronutrientes, en la quinoa destaca el contenido de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc entre los minerales, mientras que también ofrece vitaminas del complejo B en cantidades apreciables y vitamina E con función antioxidante. 

La quinoa al poder emplearse como un cereal, es especialmente beneficiosa en la dieta de personas celíacas, ya que no contiene gluten. 

Asimismo, por su alto contenido en fibra y su mayor aporte proteico respecto a los cereales, la quinoa tiene un bajo índice glucémico, lo que la vuelve ideal para personas con diabetes o que desean adelgazar comiendo sano. 

También es de gran ayuda para controlar los niveles de colesterol en sangre, ya que su fibra y sus lípidos insaturados favorecen el perfil lipídico en el organismo. 

Por supuesto, también contribuye a revertir el estreñimiento dado su alto contenido de fibra insoluble, y puede ser de gran utilidad en la dieta de personas vegetarianas, ya que posee una elevada proporción de proteínas y también, es buena fuente de hierro de origen vegetal. 

Para el deportista puede ser un alimento muy valioso, semejante a la avena, dada la presencia de buenos minerales, de hidratos complejos y proteínas. 

Para comenzar a utilizar la quinoa es importante hacer un lavado previo de las semillas, frotando las mismas suavemente con las manos, bajo el agua, de manera que se quite la capa de saponinas que recubre las semillas y que de quedarse allí, aportaría un sabor amargo. 

Debemos tener cuidado dada la pequeñez de la semilla, podemos hacer esta operación sobre un tamiz. No debemos remojar, sino lavar y enjuagar repetidas veces, yo lo hago unas tres o cuatro veces bajo el grifo de agua, desechando el agua en cada lavado. 


Ingredientes: 

150 gr de quinoa 
Zumo de manzana ecológico 
2 cucharadas soperas colmadas de semillas de lino 
10 dátiles meedjool sin hueso 
150 gr de leche vegetal 
3 o 4 manzanas reinetas 


Preparación: 

Dejar activado del día anterior las semillas de lino, cubriéndolas con 6 o 7 cucharadas de agua, deja también los dátiles en remojo para que se hidraten (simplemente cúbrelos con agua). 

Cuece la quinoa tal y como indica el envase en el zumo de manzana, lavándola previamente muy bien para eliminar la saponina. Cuécela con dos veces y media de zumo de manzana ecológico hasta que se quede sin líquido la olla (más menos 20 minutos). 

Precalienta el horno a 180ºC. Muele las semillas de lino en una trituradora (sin retirar el agua) y mezcla con la quinoa hasta conseguir una mezcla homogénea. La función de las semillas de lino en esta receta es la misma que harían los huevos, de hecho, yo le llamo el huevo de lino. También serviría moler en seco el lino antes de remojarlo, así el tiempo de remojo se reduce. 

Engrasa con unas gotas de aceite de oliva un molde desmontable y reparte la quinoa por toda la base subiendo un poco por los bordes, haciendo un poco de pared. Es importante que el grosor no sea más que medio centímetro y que el alto del borde sea un centímetro aproximadamente. Mete en el horno 20 minutos. 

Tritura los dátiles con la leche vegetal hasta conseguir una crema homogénea y parte las manzanas en gajos finos. Vierte la crema sobre la base y coloca, en forma de espiral empezando desde fuera los gajos de manzana, espolvorea con canela y hornea otros 20 minutos, espera a que enfríe para desmoldar. No te preocupes si la base antes de hornear se desmenuza un poco, es normal, termina de "cuajar" en el horno por la acción de las semillas de lino, un fantástico sustituto del huevo. 




Espero que te guste y que la disfrutes.


"El primero en disculparse es el más valiente. El primero en perdonar es el más fuerte. Y el primero en olvidar es el más feliz"- autor desconocido por mi.




lunes, 4 de diciembre de 2017

Calabacines rellenos de quinoa

Hoy os traigo la receta de calabacines rellenos de quinoa. Pensé en hacer esta receta con los calabacines tradicionales, los alargados, pero al ir a comprarlos vi éstos y me enamoré e hice la receta con ellos.
Y es que además de su vistosidad, éstos calabacines luna son muy tiernos y se prestan a la mil maravillas para su rellenado con los ingredientes que tengáis a mano, pues quedan fenomenal y el sabor tan sutil que tiene este calabacín hace que podáis cocinarlo con casi todo lo que se os ocurra. 

Esta especie de calabacin se consume entero (con piel y semillas incluidas) salvo el pedúnculo: a cuadraditos y frito, o cocido en sopas, pucheros, o cocido y en ensalada, y es el recipiente que relleno al horno también se consume junto con el relleno y ésta es la receta de hoy. ligera, y además muy sabrosa. 

Ingredientes:

4 calabacines luna (aunque podéis usar los normales si no encontráis)
1 cebolla
200 gr de quinoa
1 diente de ajo
Queso parmesano para gratinar 
Semillas de lino
Sal y pimienta
Aceite de oliva virgen extra
1 chorrito de shoyu o tamari

Preparación:

Lavamos varias veces la quinoa bajo el chorro de agua fría, la escurrimos y la ponemos a cocer en una cazuela con el doble de agua que de quinoa. Cuando hierva, bajamos el fuego y cocinamos tapada con un poco de sal por 20 minutos.

Mientras, cortamos el pedúnculo del calabacín luna y vaciamos el interior con una cucharita de postre con cuidado de no quitar demasiada pulpa de las paredes y debilitemos el calabacín, ya que va a ser el contenedor del relleno.
Pasamos a la picadora el relleno que le acabamos de quitar al calabacín junto con la la cebolla. Después lo ponemos a sofreír todo junto en una sartén con un poco de aceite de oliva y un diente de ajo troceado, a fuego medio-bajo hasta que empiece a dorarse. Salpimentamos.

Cuando tengamos la quinoa lista, la mezclamos en la sartén con nuestro sofrito y añadimos un chorríto de shoyu o tamari para rectificar de sal.

Dejamos templar y después comenzamos a rellenar los calabacines que habíamos vaciado al principio. Rallamos un poco de queso parmesano (o vegano) y lo echamos por encima.
 
Precalentamos el horno a 180ºC y metemos los calabacines ya rellenos durante 15 minutos. Les añadimos semillas de lino por encima y los horneamos 5 minutos más con el grill encendido. En cuanto se doren las semillas están ¡listos para comer!

¡Que aprovechen!.



"Las emociones son solo visitantes, déjalas ir y venir"- Mooji




jueves, 15 de diciembre de 2016

Quinoa al curry con calabaza

Esta receta a parte de llenarte el estómago saludablemente, te eleva al séptimo cielo. Seguimos utilizando ingredientes de temporada, como la calabaza, que le da un toque muy dulce a esta receta junto a la leche de coco, que también le aporta un delicioso aroma, todo contrastado por el efecto picante del curry, que nos ayuda a sacar de nuestro cuerpo mucosidades, por ejemplo.

Cuando llega el frío y nos resfriamos o sentimos que estamos llenos de mocos, una forma natural de expulsarlos es comer ingredientes picantes, por ejemplo: ajos, pimienta negra, curry .... el efecto expulsor que producen en nuestro organismo nos ayudan en el proceso de eliminación.

Pasamos pues a la receta:

Ingredientes:

1 taza de quinoa
1 taza de calabaza cortada a trozos
2 puerros
1 taza de brócoli, cortado en ramilletes.
1 taza de setas shiitake
1 bote de leche de coco
1 cucharadita de curry
½ taza de pasas de corinto.

Elaboración:

Lavamos bien la quinoa. En un escurridor fino colocamos la quinoa bajo el grifo y la lavamos bien, enérgicamente (veremos que el agua queda blanquecina) hasta que la espuma que se genera se disuelve y el agua sale transparente. Una vez lavada y escurrida, la tostamos ligeramente, este paso es importante, así evitaremos que la quinoa se abra al cocinarla y mantendrá el grano compacto.
A continuación en una cazuela aparte, sofreímos las verduras, primero los puerros a continuación, la calabaza y el brócoli y por último las setas shiitake, con una pizca de sal marina. Cuando esté todo blandito agregamos la quinoa y rehogamos brevemente  y vertemos la leche de coco, 1 taza de agua, las pasas de corinto y el curry.
 
Dejamos cocer unos 15 minutos, apagamos el fuego y dejamos tapado cinco minutos más, la quinoa tiene que quedar con el grano suelto.
Y listo, buen provecho!.



"La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial."-Lin Yutang.



viernes, 23 de septiembre de 2016

Ensalada de quinoa y remolacha

Para cerrar la temporada veraniega, añadimos al recetario otra receta con quinoa. Utilizamos varios ingredientes, pero el que le da el color y sabor es la remolacha.
La remolacha es una raíz, rica en hidratos de carbono, ácido fólico, potasio y sustancias antioxidantes, lo que la convierte en una buena aliada, especialmente en personas con anemia ó personas convalecientes. 

La remolacha es una planta perteneciente a la familia de las quenopodiáceas, de la cual las hojas y la raíz son comestibles. También es conocida como acelga blanca, ya que la acelga es una subespecie de la remolacha en la que se desarrolló para su consumo la hoja, no la raíz.

Existen numerosas variedades de la especie, pero las más importantes son la forrajera (se utiliza sobre todo en la alimentación animal) y la común o roja.

Se sabe que los romanos fueron una de las primeras civilizaciones que cultivaron remolacha para utilizar sus raíces como alimento; después se extendió a todo el norte de Europa, donde se utilizó al principio para la alimentación animal y posteriormente para el consumo humano, que se popularizó en el siglo XVI en la dieta de ingleses y alemanes.

La popularidad de la remolacha creció en el siglo XIX, cuando se descubrió que era una fuente concentrada de azúcar, y su cultivo se destinó a la producción de azúcar o alcohol. Hoy en día los principales productores comerciales de remolacha son Alemania, Francia, Estados Unidos, Rusia y Polonia.

La remolacha fresca destaca por su contenido en ácido fólico, potasio y sustancias antioxidantes como las betalaínas y compuestos fenólicos como el ácido ferúlico (el más abundante).

Se puede consumir cruda, en licuados y rallada en ensaladas, o hervida, en ensaladas, hummus, purés.

Ingredientes:

1 vaso de quinoa
1 remolacha rallada
1 zanahoria rallada
1 cebolla
aceite de oliva primera prensión en frío
1/2 taza de pasas
25 gr de algas hiziki 
8 tomates secos
concentrado de manzana
mostaza
agua 
salsa de soja soyu o tamari

Elaboración:

Lavamos bien y escurrimos la quinoa, añadimos 2 vasos de agua a una cazuela y la llevamos a ebullición sobre unos 20 minutos a fuego medio. La escurrimos y la dejamos enfriar.
Preparamos el alga hiziki La ponemos en remojo durante 1 hora como mínimo. Al hidratarse crece muchísimo, así que con una pequeña cantidad es suficiente. Escurrimos y desechamos el agua del remojo. La cocemos en una agua nueva durante 20 minutos, la escurrimos y tiramos el agua de cocción. Reservamos hasta que se haya enfriado.
A continuación ponemos a remojo las pasas e hidratamos en agua los tomates secos. 
Mientras rallamos la remolacha y la zanahoria. Pasados 10 minutos escurrimos las pasas y los tomates secos, éstos últimos los fileteamos.

 
Troceamos la cebolla a cuadraditos y la salteamos 5 minutos en una sartén con un poco de aceite de oliva. No tiene que pocharse, tiene que quedar crujiente.

Y por último preparamos el aliño: ponemos en un tarro de cristal y cucharada sopera de concentrado de manzana, una de aceite de oliva, una de agua y una de salsa de soja soyu o tamari, una pizca de sal y mezclamos bien, a continuación añadimos al aliño una cucharada de café de mostaza (nosotras hemos gastado mostaza a la antigua). Cerramos el tarro y movemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.
Montamos la ensalada, añadiendo a la quinoa el alga hiziki, la remolacha, la zanahoria, los tomates secos, las pasas y la cebolla salteada. Aliñamos con el preparado del tarro y listo para disfrutar, que aproveche!!!


"Cada uno da lo que tiene en el corazón y cada uno recibe con el corazón que tiene"- Oscar Wilde.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Hamburguesa vegetal de quinoa y habas

Aprovechando que todavía es temporada de habas, hemos hecho estas hamburguesas que normalmente las solemos hacer con garbanzos en lugar de con habas.

Las habas son ricas en proteína vegetal de excelente calidad biológica, también poseen hidratos de carbono que nos dan energía, fibra que nos ayuda a regular el tránsito intestinal y su contenido en grasas es casi nulo, por lo que resultan ser un alimento excelente y muy saludable para las personas que estén haciendo dieta para adelgazar o que vigilen el peso. 

Gracias a su contenido en proteínas las habas resultan ser un excelente alimento durante la etapa de crecimiento y para las personas que realizan tareas con gran desgaste muscular, como los deportistas. Las habas tienen índice glucémico bajo, siendo muy recomendables a las personas con diabetes o que quieras cuidar los niveles de azúcar en sangre. Su ingesta está contraindicada en el caso de tener el ácido úrico alto.

Ingredientes: 

1 vaso de quinoa lavada
2 vasos de agua
Un trocito de alga kombu
400 gr de habas hervidas y escurridas.
2 zanahorias
1 cebolla
Perejil
Un ajo
Comino molido
Sésamo 
Sal
Aceite

Elaboración:

Lo primero que haremos es pelar y hervir las habas hasta que estén tiernas. Escurrirlas y reservarlas. 
Lavar la quinoa y poner a cocer con el agua y el trocito de alga kombu unos 20 minutos a fuego medio. Reservar.


Trocear la cebolla y las zanahorias en cuadraditos pequeños. Picar el ajo finamente y saltearlo en unas gotas de aceite, antes de que se queme añadir la cebolla y las zanahorias, saltear durante 10 minutos. Espolvorear con un poco de comino molido y perejil fresco.

Ponemos a continuación las habas con la quinoa en un bol y semi trituramos con el procesador de alimentos, añadimos el salteado de cebolla y zanahorias y mezclamos bien.

Hacer las hamburguesas del tamaño que queramos y rebozarlas en sésamo.

Ahora para finalizar tenemos dos alternativas, o pintamos de aceite una sartén y les damos vuelta y vuelta, hasta que el sésamo se dore, o las ponemos en el horno a 180º 10 minutos.

Y ya tenemos listas las hamburguesas para degustar, nosotros las comimos para cenar acompañadas un una ensalada. Que aproveche!!





"Con cuántas personas estamos, y sin embargo, con qué pocas somos"



viernes, 4 de septiembre de 2015

Hamburguesas de quinoa

Hola a todos!! vamos a inaugurar el blog después de vacaciones con esta nutritiva y saludable receta cuyo principal ingrediente es la quinoa, hamburguesas de quinoa.
Sobre las propiedades de la quinoa ya hablamos en el blog aquí.

Podemos hacer las hamburguesas con cualquier verdura, en este caso hemos usado cebolla y zanahoria, pero con setas también están deliciosas.


Ingredientes: 
(para 4 personas)

1 vaso de quinoa lavada
1 cebolla picada fina
1 zanahoria rayada
sal marina
harina de garbanzo
orégano 
pimienta
2 vasos de agua 

Elaboración:

Lavamos y escurrimos la quinoa, añadimos 2 vasos de agua y la llevamos a ebullición sobre unos 20 minutos a fuego medio.

Por otro lado, mientras se hace la quinoa troceamos finamente la cebolla y rallamos la zanahoria. Sofreímos en una sarten con un poco de aceite la cebolla y a los cinco minutos añadimos la zanahoria y las especias.
Una vez cocida la quinoa, la dejaremos enfriar a temperatura ambiente y luego la mezclaremos con las verduritas, rectificandio de sal en caso de ser necesario.
Con un poquito de agua iremos agregando la harina de garbanzos hasta conseguir la textura deseada para hacer las hamburguesas.
Pondremos una sarten al fuego con unas gotas de aceite de oliva y cocinaremos a la plancha las hamburguesas hasta que estén doraditas.

 
Están muy ricas, os sorprenderá el sabor. Que aproveche!



"Practica ser el tipo de persona que te gustaría atraer"- Wayne W. Dyer

martes, 12 de mayo de 2015

Ensalada de verano con quinoa

Continuamos esta semana con la quinoa, dado que es un alimento muy refrescante y nutritivo.

Este plato es muy ligero y de fácil digestión, muy apropiado para cuando se necesita algo liviano y refrescante, ideal para un día de picnic o de playa :)

Sobre las propiedades de la quinoa ya hablamos en esta receta, por lo que pasamos directamente a la que nos ocupa esta semana.
Ingredientes 

8 rabanitos cortados a cuartos
2 zanahorias ralladas
1 pepino cortado a dados
1 taza de quinoa
2 tazas de agua
1 puñadito de pasas
Vinagre de umeboshi
Ralladura de medio limón
Pipas de calabaza o girasol tostadas
Sal marina

Aliño: 4 cucharadas de agua, 4 cucharadas de perejil picado, 2 cucharadas de aceite de sésamo, 1 cucharada de aceite de lino y 1 cucharada de salsa de soja.

Elaboración 

Lavamos bien la quinoa bajo el chorro del grifo con agua fría, nosotras ponemos la quinoa en un colador y enjuagamos bien, hasta que el agua deje de salir blanquecina.

Ponemos el agua en una cazuela y cuando hierva añadimos la quinoa, la ralladura de limón y un poco de sal marina. Tapamos y bajamos el fuego al mínimo.

Dejamos hervir 20-25 minutos, hasta que se agote toda el agua.

Ponemos la quinoa en una fuente hasta que se enfríe, mientras tanto preparamos las verduras.

Troceamos los rabanitos a cuartos y el pepino a cuadraditos, los rociamos con unas gotas de vinagre de umeboshi y lo dejamos macerar media hora.

Rallaremos las dos zanahorias y las rociamos con zumo de limón y añadimos un poco de sal marina.

Preparamos el aliño de la ensalada mezclando todos los ingredientes en un tarro con tapadera para poder mover y así que se mezclen todos los ingredientes.

Una vez fría la quinoa añadimos la maceración de rabanitos y pepino, las zanahorias ralladas, las pasas y las pipas tostadas.

Y para finalizar aderezamos con el aliño que hemos preparado y listo para comer.

Te aconsejamos que si no vas a consumir la ensalada en el momento, guardes en el frigorífico por separado la ensalada y el aliño, y cuando vayas a comerla la adereces en ese instante.


Que aproveche!!


- ¿Qué quieres de mí?

- ¿Sabes que es lo que quiero? Quiero que seas fuerte, saques tu coraje, tu valentía y hagas un esfuerzo por salir de esta, que aprendas a amarte cómo eres, que dejes de juzgarte, de odiarte, que no te destruyas más, que seas tú mismo. Que no dejes que nada ni nadie te lastime, te quiebre o te aplaste, que te des cuenta de lo mucho que vales, quiero que cuando sonrías, sea una sonrisa sincera. Eso es lo que quiero de ti!!!.






jueves, 7 de mayo de 2015

Sopa de quinoa, amaranto y alga dulse

Esta semana os proponemos una sopa nutritiva, proteica y energética, ideal para reponer fuerzas y regenerar el desgaste físico. Va muy bien cuando hayamos realizado algún deporte o ejercicio físico. Es muy digestiva y ligera.


El ingrediente principal es la quinoa, que es una semilla de origen peruano, pero con características únicas al poder consumirse como un cereal, por eso, la llamamos también pseudocereal. Como tal, la quinoa provee la mayor parte de sus calorías en forma de hidratos complejos, pero también aporta cerca de 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos y ofrece alrededor de 6 gramos de grasas en igual cantidad de alimento. 


Si comparamos la quinoa con la mayor parte de los cereales, ésta contiene muchas más proteínas y grasas, aunque éstas últimas son en su mayoría insaturadas, destacándose la presencia de ácidos omega 6 y omega 3. Respecto al aporte calórico, la quínoa es semejante o levemente superior a un cereal, pues contiene menor cantidad de hidratos. 
También vamos a utilizar un alga, en esta ocasión el alga dulse, cuya propiedad principal es el aporte de hierro, lo que la convierte en perfecta para luchas contra la anemia. Además es rica en potasio, yodo y también vitamina C y provitamina A. Puede llegar a resultar muy buena para la vista, la regeneración de mucosas e incluso para fortalecer la flora intestinal. 
En cuanto al otro ingrediente de esta sopa, el amaranto, podemos decir que es apropiado para las personas con intolerancia al gluten y contiene vitaminas, proteínas, fibras y antioxidantes. Tiene un sabor particular, así que conviene degustarlo antes de incorporarlo a alguno de nuestros platos, pero es un exótico aditivo en todo tipo de preparados, aperitivos, platos principales y postres. Se consume cocinado, agregándolo a ensaladas o deliciosas sopas. Igualmente se puede tostar, reventando el grano, y se añade como otros cereales a la fruta troceada, yogur u otras bebidas. Su harina se usa para elaborar tortillas y repostería.
Después de esta (extensa :) introducción pasamos a la receta.

Ingredientes (4-5 personas)

2 litros de agua mineral o caldo vegetal fresco
1 puerro cortado finamente
1 zanahoria a rodajas
1/2 taza de quinoa (bien lavada) 

2 cucharadas de amaranto
1/4 cucharadita de cúrcuma 
1/2 cucharadita de orégano
1 cucharada de alga dulse ( en remojo 2-3 minutos, escurrida y cortada)

Elaboración

Salteamos el puerro con un poco de aceite y sal marina. Añadimos la zanahoria, el caldo vegetal, la quinoa, el amaranto, la cúrcuma, el orégano y otra pizca de sal marina. Llevar a ebullición y cocinar a fuego lento, media tapa, durante 20-25 minutos. 
Transcurrido ese tiempo, añadiremos el alga dulse, y dejaremos reposar unos minutos. A la hora de servir la sopa, podemos rematar el plato con un chorrito de aceite de lino y perejil. 

.... y listo para tomar. Buen provecho!


"Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado, es más importante que aprender"- Eduard Punset