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martes, 13 de marzo de 2018

Sopa de dupuy

Hoy os presento una variedad de lentejas que aún no había probado, la variedad Dupuy o verdina. Es una lenteja pequeña, verdosa parda-amarillenta con manchas oscuras, de propiedades similares a las lentejas comunes, repleta de nutrientes que la hacen un esencial en la despensa. Su particularidad es que no se deshacen durante la cocción, no resultan harinosas y tienen un sabor sutil y agradable. Otra ventaja es que su piel es fina por lo que resultan algo más digestivas que otras legumbres por lo que genera menos flatulencias.
Este tipo de lenteja se cultiva en ciertas partes de Castilla y León aunque es originaria de la región de "Le Puy-en-Velay" (Francia), allí es denominada "Lentille verte du Puy" y cuenta con denominación de origen protegida a nivel Europeo. Conocida, por esta razón, en España como lenteja francesa.

Las lentejas dupuy ,son un alimento imprescindible en caso de anemia y desmineralización. Mucho más ricas en hierro y en folatos que las demás lentejas, aportan por cada 100 gr., 25 gr. de proteína vegetal, el 33% de la necesidad diaria de magnesio, el 66% de la necesidad de hierro ,el 31% de zinc, y del 27 al 43% de vitaminas del grupo B. Son antioxidantes debido a la presencia de antocianinas (pigmentos hidrosolubles que se hallan en las células vegetales y que pertenecen al grupo de flavonoides) lo que le da un gran efecto antioxidante protegiendo contra muchas enfermedades como el declive intelectual o las enfermedades cardiovasculares. Son muy ricas en fibra, resultando indicadas para reducir colesterol y estreñimiento, aunque en este punto pierden frente a las lentejas de mayor tamaño pero el tener la piel más fina facilita la digestión y evita las flatulencias.

Acompañar de perejil picado para poder asimilar mejor el calcio y de algún cereal para completar el perfil proteínico. Bien se acompañan de trigo sarraceno o arroz. 

En esta sopa las he combinado con las verduras que tenía en la nevera y alga kombu que, además completar el sabor del guiso, os recomiendo que añadáis algas a las legumbres ya que las hacen más digestivas, acortan la cocción y además aportan minerales.

Ingredientes:

1 vaso de lentejas dupuy
1 trocito de alga kombu
1 cebolla roja
3 dientes de ajo
un puñado de perejil
sal mariana sin refinar
1 tomate rallado
1 puerro
un trozo de calabaza
1 calabacín
1 manojo de judías verdes
2 hojas de col Kale


Elaboración:

Poner en remojo las lentejas dupuy la noche anterior. Antes de cocinarlas, tirar el agua de remojo y ponerlas en agua fría, limpia, con 1 trocito de kombu. 
En una olla sofreír una cebolla roja cortada fina y los 3 dientes de ajo y el perejil picado. Cuando la cebolla esté dorada, añadir la sal marina y el tomate rallado. Agregar las lentejas con el agua y el alga kombu y todos los vegetales cortados finamente.
 
Cocinar hasta que las lentejas estén hechas, 20-30 minutos más o menos, a diferencia de las demás lentejas quedan enteras. Servir cada plato con un poco de perejil picado por encima.





"La libertad consiste en ser dueños de la propia vida"- Platón





martes, 20 de febrero de 2018

Alubias rojas con hinojo y calabaza

El hinojo es una hortaliza de suave textura y peculiar aroma que actualmente se considera una verdura selecta.


Se conoce con el nombre común de hinojo, pero su nombre científico  es Foeniculum vulgare. Pertenece a la familia de las Umbelíferas, entre las que también se encuentran el apio, la zanahoria y el perifollo.
Es un bulbo de color blanquecino, el tallo verde claro, las hojas de color verde brillante con las flores color amarillas y con un sabor muy parecido al del apio, pero algo más intenso.
Se suelen consumir los bulbos frescos en ensalada, aliñados con aceite y limón y cocinados al vapor o hervidos como el resto de hortalizas. 

Cuándo lo encontramos

La temporada del hinojo comienza a finales de otoño y se extiende durante el invierno y la primavera. Es una planta que no soporta bien el exceso de calor, por lo que en verano será extraño encontrar ejemplares de hinojo de calidad.

Características nutritivas

El hinojo es una hortaliza con un valor energético escaso que apenas puede llegar a aportar hasta 31 kcal/100g. Hablamos de una hortaliza con un contenido en agua importante, al igual que la mayoría de hortalizas (90%). Su contenido en hidratos de carbono es considerable (4,19%), siendo muy destacable su contenido en fibra (3,1%). Contiene cierta cantidad de proteínas 1,24% y cantidades casi inapreciables de grasa (0,2%).

En cuanto a minerales, es de destacar el elevado contenido en potasio, siendo éste el que se encuentra en mayor proporción en el hinojo. Pero además podemos citar otros minerales que se encuentran en cantidades muy importantes: magnesio, hierro, calcio y fósforo.

Respecto al aporte de vitaminas, el hinojo es una de las hortalizas con mayor contenido en vitamina C, siempre y cuando se consuma fresco. Por otra parte destaca la gran cantidad de ácido fólico que pueden llegar a contener. Y además de las anteriores contiene vitaminas B1, B2, niacina, B6, y vitamina A.

Beneficios de su consumo

Algunas de estas propiedades medicinales atribuidas al hinojo son:

- Dispepsia (malas digestiones): presenta una potente acción tonificante de los procesos digestivos. Se recomienda especialmente en la indigestión, la pesadez de estómago, la falta de apetito y la flatulencia.
- Estreñimiento: está indicado en aquellos individuos que sufren estreñimiento debido a una deficiente motilidad del intestino.
- Hipocolesterolemiante: presenta cantidades importantes de vitamina C, ácido oleico, calcio y magnesio, reduciendo los niveles de colesterol en sangre, previniendo así el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
- Antioxidante: por su elevado contenido en vitaminas, especialmente la vitamina C, y ciertos aminoácidos, el hinojo puede considerarse uno de los mejores antioxidantes.
- Diurético: debido a su composición tiene la capacidad de facilitar la producción de orina.
- En cambio, por su elevado contenido en yodo, se recomienda restringir su consumo en caso de hipertiroidismo.

Del otro ingrediente fundamental de la receta, a parte de las judías rojas, la calabaza, no te cuento nada, ya que aquí puedes encontrar recetas con ellas y sus propiedades más destacadas.



Receta

Ingredientes
300 gr de judias rojas cocidas
1 sello de alga kombu
sal marina sin refinar
aceite de oliva ppf
caldo vegetal y en su defecto agua necesaria
1/4 de calabaza a trocitos
1 bulbo de hinojo
1/2 cebolla
1 cc de cominos
1 cc de semillas de cilantro

Elaboración
Ponemos a remojo las judías la noche anterior con el trozo de alga kombu. Tras 8 horas de remojo las enjuagamos bien y las ponemos en la olla exprés solas. Cuando empiece a hervir des espumamos y cerramos la olla. Cuando empiece a silbar la válvula las cocemos 40 minutos. Una vez cocidas reservamos.

Lavamos, pelamos y troceamos bien la calabaza sin piel. Hacemos lo mismo con la cebolla y el bulbo de hinolo.

Ponemos en una cazuela un chorrito de aceite de oliva ppf y cuando esté caliente añadimos la cebolla, la sofreímos 3 minutos y a continuación añadimos el hinojo. Esperamos 8-10 minutos a que el hinojo se rehogue, le cuesta un poco más que a la cebolla. Añadimos entonces la calabaza y las especias. Rehogamos un par de minutos y añaimos las judías rojas con su caldo de cocción y completamos hasta cubrirlo todo con caldo vegetal.

Dejamos cocer durante 30 minutos y listo, a la mesa.





"Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti".- Paulo Coelho 










miércoles, 24 de enero de 2018

Calabaza dulce asada rellena de frutos secos

La calabaza es una hortaliza muy versátil que encontramos en el mercado todo el año, pero es en otoño e invierno cuando más podemos disfrutar de ella. Es un alimento muy saludable y nutritivo, es bajo en calorías y rico en vitaminas y minerales, ideal para todo tipo de dietas.


La calabaza tiene un elevadísimo contenido en agua, más del 90%, su aporte de calorías y proteínas es bajo, en cambio aporta más carbohidratos, y cuanto más dulce sea la calabaza más aún aportará. Se considera un excelente alimento por sus propiedades antioxidantes, es rica en betacarotenos (flavonoide que se considera anticancerígeno). También es rica en vitamina C (aunque queda muy lejos de las naranjas) y contiene vitaminas del grupo B, E y ácido fólico. En cuanto a minerales, destaca el calcio, el magnesio, el manganeso y el potasio.

Por su composición nutricional, la calabaza recibe el trato de alimento adecuado para todo tipo de dietas, mejora la salud del corazón y de la vista, previene el cáncer, es antiinflamatoria, diurética, previene el estreñimiento, y favorece la dieta de las personas diabéticas puesto que sus carbohidratos son de absorción lenta.

Aquí os dejamos esta receta, sencilla de hacer y deliciosa que es es uno de mis postres preferidos.

Ingredientes:

1 calabaza para asar
*Frutos secos variados crudos y sin sal, a elegir por nosotros (almendras -con piel o sin piel-, nueces, avellanas, pepitas de calabaza…)
*Fruta seca -deshidratada-, también a nuestra elección (orejones -albaricoques deshidratados-, pasas, ciruelas, dátiles…)
1 manzana que no sea ácida (Golden, Royal…), pelada, sin corazón y cortada a trocitos
2 c.p canela en polvo

*Nota: No pongo cantidades porque dependiendo del tamaño de la calabaza, de los frutos y frutas que elijamos meter dentro y del hueco que nos quede una vez limpia, nos cabrá más o menos volumen.

Elaboración:

Elige una calabaza más bien pequeña, para así poder llegar con una cucharita a sacar de su interior las pepitas. (La mano no nos cabrá por el hueco que quede tras quitarle el rabo).

Lavamos la calabaza y vamos clavando un cuchillo afilado y con punta alrededor del pezón de la calabaza (la unión del rabo con la calabaza propiamente dicha), dando cuchilladas verticales y formando un hexágono o un octágono, de manera que rodeemos el pezón y con sumo cuidado procederemos a extraerlo. No digo de hacer el corte circular, porque la calabaza cruda está muy dura y nos costaría más. Por otro lado, tengamos en cuenta que el tamaño debe ser justo como mucho un dedo más grande que lo que abarca el rabo. 

Debe ser un tapón y no una tapa.Hay que tener mucho cuidado porque si empujamos más de la cuenta, se nos puede ir hacia el fondo y lo perderíamos en el hueco de la calabaza. Después puede costarnos mucho sacarlo. 
En esta ocasión como verás en la foto, la calabaza estaba dañada por un insecto y no tuve más remedio que cortar más superficie, pero tan solo hay que retirar el rabo a modo de tapón, 

Sacamos las pepitas con la ayuda de una cucharilla (la sopera probablemente no entrará, ni nuestra mano tampoco). Una vez limpia de pepitas introducimos los ingredientes elegidos, alternándolos. A medio relleno, añadimos la canela y continuamos metiendo por el hueco hasta que no quepa nada más. Yo en esta ocasión utilicé dátiles medjoul, orejones, ciruelas, almendras y la manzana.

Tapamos con su propio tapón y acuchillamos la calabaza por fuera (4 ó 5 cortecitos, solamente para que cuando se caliente no reviente o se nos raje y consigamos sacarla a la mesa entera).

Precalentamos el horno a 200 ºC, introducimos la calabaza al horno durante una hora y media más menos, dependiendo del tamaño de la calabaza. Para saber que está en su punto, tan solo tenemos que clavar un cuchillo y que se clave sin esfuerzo. A mi me gusta en su punto, no muy pasada, pero para gustos....

Dejamos enfriar y servimos a temperatura ambiente, cortando la calabaza a gajos.




"Embellece tu vida con pensamientos y con palabras. Trata tú mismo de descubrir cuáles han de ser los pensamientos que te embellezcan la vista y que, al convertirse en palabras, ofrezcan esta belleza a otros"








lunes, 8 de enero de 2018

Timbal de bulgur y calabacín con verduras asadas

De vuelta estoy ya tras el parón vacacional de navidad y comienzo el año con alegría, ilusión y ganas de compartir lo que cocino. Siempre con la premisa de utilizar ingredientes frescos, de proximidad (km 0), de temporada y ecológicos.

Empezamos el 2018 con esta bonita, aparte de deliciosa y variada receta que he cocinado con bulgur (si quieres saber más sobre el bulgur dirígete a este post), pero que lo puedes hacer con quinoa, cuscús o arroz basmati y con las verduras que prefieras.

Ingredientes:

1 taza de bulgur
2 tazas de agua
1/2 calabaza cacahuete
2 zanahorias
10 tomatitos cherry
1 calabacín
1 cp ajo en polvo
1 pizca de orégano
mezclum de lechugas u otra hoja verde
1 cs piñones
1 cs pipas calabaza
1 cs pipas girasol
1 cp semillas de amapola
5 tomates secos en aceite
sal marina sin refinar
aceite de oliva ppf

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180ºC y mientras tanto lavamos y pelamos la calabaza y troceamos la mitad que contiene las semillas a medias lunas, lavamos y troceamos a rodajas las zanahorias y partimos por la mitad los tomates cherry. Colocamos en la bandeja de horno salpimentamos y rociamos con un poco de aceite de oliva. Horneamos entre 15-20 minutos. La calabaza y las zanahorias tienen que quedar crujientes, no blandas.
Mientras se hornean las verduras, cocemos el bulgur poniendo a hervir el agua en un cazo con una pizca de sal marina y añadiendo cuando hierva el bulgur. Hervir un par de minutos a fuego fuerte, después baja el fuego al mínimo y déjalo cocer tapado durante 15 minutos. Dejar reposar 5 minutos sin destapar, soltando el grano con un tenedor, ya que con esta proporción de agua no debe de quedar restos de ella tras la cocción.

A continuación cortamos el calabacín con un espiralizador, como por ejemplo éstos. Salamos, añadimos el orégano y la cucharadita de ajo en polvo. Calentamos una sartén a fuego alto y añadimos los espaguetis de calabacín y salteamos cuanto apenas 2 minutos; lo justo para que suelten el agua.
Preparamos el aliño de este plato, machacando en un mortero los tomates secos con un poco del aceite que los hidrata. Y tostamos en una sartén sin aceite las semillas hasta que empiecen a crujir.
 
Pasamos a emplatar: colocamos una cama de hoja verde en el plato, yo he usado un mezlum de hojas verdes con rúcula, lechuga rizada, lechuga roble, espinacas baby, etc... y encima colocamos un aro de emplatar y lo rellenamos en tres capas, una de bulgur, otra de calabacín con un poco del aliño de tomates secos y la última de bulgur. Repartimos la calabaza, tomate y zanahoria asadas por encima de la cama verde aderezando todo con el aliño de tomate seco y decoramos con las semillas tostadas. Listo para comer y disfrutar 😉😚





"La mayor felicidad de la vida es la convicción de que somos amados, amados por nosotros mismos; o más bien, amados a pesar de nosotros mismos”- Víctor Hugo.

lunes, 3 de julio de 2017

Crackers de semillas

Entre los ingredientes relativamente novedosos y atractivos en la cocina moderna se encuentran las semillas. Las semillas pueden ofrecernos grandes beneficios para la salud, por ello a continuación comento sus propiedades nutritivas y cómo incorporarlas a los platos para aprovechar al máximo las mismas. 

Como ingredientes, las semillas han cobrado mayor importancia en el último tiempo, aportando estilo, textura, color, sabor y muchos nutrientes importantes para el organismo. Si bien las variedades de semillas son muchas, en líneas generales podemos decir que las semillas destacan por su contenido en fibra que contribuye a la salud intestinal y a prevenir enfermedades crónicas, así como también, es destacable su contenido en grasas saludables y en minerales que el cuerpo necesita. 

La semilla en sí es una planta embrionaria y el origen de la nutrición. .Es un alimento vivo y las principales propiedades de las semillas que más uso en la cocina, son las siguientes: 
- Pipa de girasol: es rica en ácidos grasos mono y poliinsaturados que ayudan a reducir el colesterol malo y elevar el colesterol bueno en sangre. También es rico en fibra y destaca en este tipo de semillas el contenido de potasio, fósforo, magnesio y calcio, así como su riqueza en ácido fólico. Estos micronutrientes son fundamentales para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular del organismo. 

- Semillas de lino: son muy ricas en ácidos grasos omega 3 por lo que resulta un buen alimento para el corazón. También es rico en vitamina C y E con fuerte poder antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades y contiene minerales como el calcio, hierro, potasio y magnesio. Lo más apreciable de esta semilla es su riqueza en fibra soluble que ayuda a reducir las glucemias y el colesterol al mismo tiempo que resulta un gran arma para revertir los resfriados y cuidar la salud del intestino. 

- Semillas de sésamo: son ricas en grasas insaturadas y también poseen una elevada cantidad de proteínas de origen vegetal. Aporta buena cantidad de vitamina E y vitaminas del complejo B que ayuda al funcionamiento del sistema nervioso central. Entre los minerales destaca por sobre las demás su gran contenido en calcio y en menor medida, posee fósforo, hierro y magnesio. 

- Semillas de amapola: es otra gran fuente de calcio entre las semillas junto al sésamo y posee también un alto contenido en vitamina A con efecto antioxidante y protector de la piel y el cabello. Además, destaca en esta semilla su contenido en hierro. 

- Pipas de calabaza: son muy ricas en ácidos grasos omega 3 y omega 6, y posee una gran número de vitaminas y minerales entre los que destacan el magnesio, selenio, potasio, fósforo, vitamina A y E. Es muy rica en fibra por lo que también ayuda a reducir el colesterol en sangre y a evitar el mal funcionamiento intestinal. 

- Semillas de chía: es una semilla rica en zinc, un elemento importante para el adecuado funcionamiento del sistema inmune. Posee proteínas de buena calidad, selenio con poder antioxidante, hierro, magnesio, calcio y fósforo entre los minerales más abundantes. 

Cómo incorporar semillas a nuestros platos? A parte de que las semillas siempre fueron destinadas a formar parte de panes u otro tipo de panificados, hay variadas formas de incorporar semillas a nuestros platos para aprovechar sus propiedades, por ejemplo:  como parte de una ensalada, parte de un aderezo, snack saludable para comer entre horas, añadirlas la crema de cereales .... o haciendo estos crackers que no durarán en la despensa más que unas cuantas horas y que además son aptos para celíacos.

Ingredientes

1/2 taza semillas de chia
1/2 taza semillas de girasol
1/2 taza semillas de calabaza
1/2 taza semillas de lino
1 taza de agua
2 c.s de aceite de oliva
1/4 c.p de sal

Elaboración

Precalentar el horno a 170 grados. Disponer papel de horno sobre una bandeja de hornear.
En un bol grande mezclar las semillas de chia, las semillas de girasol, las semillas de calabaza y las semillas de sésamo.

Añadir el agua, el aceite de oliva y la sal. Remover bien con una espátula hasta que esté todo bien mezclado. Dejar que la mezcla se asiente durante un par de minutos hasta que las semillas de chía absorban toda el agua. Después de 10 minutos el agua debería haberse absorbido. 
 
Pasado este tiempo triturar la mezcla con una batidora de vaso potente. Es normal que no todas las semillas se trituren al 100%.

Con una espátula esparcir la mezcla sobre papel de horno encima de la bandeja de horno de tal forma que tenga unos 2 mm de grosor como mucho. Añadir un poco de sal por encima y cortarla con el cuchillo según la forma que quieras que tengan tus crakers.
  
Hornear durante 35 minutos. Sacar la bandeja del horno, darles la vuelta y hornear unos minutos más. Ten cuidado al final para que no se te quemen. Deja que se enfríen durante unos 10 minutos y guárdalas en un tupper, aguantan unas 2 semanas.

Ideales para untarlas con humus (ver varias recetas aquí) o para picar entre horas!!





"¡No corras, vete despacio, que a donde tienes que llegar es a ti mismo!"- Juan Ramón Jiménez.



jueves, 2 de marzo de 2017

Calabaza rellena al horno

Esta semana compramos varias calabazas cacahuete ecológicas y me apeteció hacer esta receta que hacía tiempo tenía anotada en la lista de posibles entradas al blog.
Acostumbrada a comer la calabaza asada sola, la verdad es que al rellenarla me ha sorprendido mucho lo bien que combina con otros ingredientes.

A parte de la calabaza, hemos usado para el relleno: seitán, proteína vegetal (ver esta receta hacerlo en casa) y las verduras de temporada que tengas en la nevera.

Ingredientes:

1 calabaza cacahuete
2 puerros
2 zanahorias
100gr de setas shiitake
1 bola de seitán
aceite de sésamo de primera presión en frio
sal marina
una pizca de canela
una pizca de comino molido
1 vaso de agua o caldo vegetal
queso parmesano vegetal (1 taza de anacardos crudos o almendras crudas, 4 cucharadas de levadura de cerveza, 1 cucharadita de sal marina fina, 1 cucharadita de ajo en polvo triturado con la batidora) 

Preparación:
Primero que nada lavamos la calabaza y la partimos verticalmente por la mitad, quitando las pepitas. La pinchamos con el cuchillo y la ponemos a asar en el horno a 180º C durante media hora aproximadamente.
Mientras que se hornea la calabaza rallamos o cortamos a trocitos el seitan, lavamos y troceamos los puerros a rodajas muy finas, lavamos y rallamos las zanahorias y troceamos las setas shiitake. 
 
Ponemos en una sartén un poco de aceite de sésamo y añadimos los puerros, la zanahoria y las setas y sofreímos con una pizca de sal marina sin refinar. 
Cuando esté sofrito, añadimos las especias, el seitán troceado o rallado y el vaso de agua o caldo vegetal agua, removemos, tapamos y cocinamos unos 30 minutos aproximadamente.
Sacamos la calabaza del horno y la rellenamos con el sofrito y seguimos horneando hasta que la calabaza esté en su punto de asado. 

Momento en el que añadimos un poco de parmesano vegetal por encima y horneamos 2 minutos más para que se dore y listo!! que aproveche.


"No es el cambio el que produce dolor, es la resistencia a él"- Buda



jueves, 15 de diciembre de 2016

Quinoa al curry con calabaza

Esta receta a parte de llenarte el estómago saludablemente, te eleva al séptimo cielo. Seguimos utilizando ingredientes de temporada, como la calabaza, que le da un toque muy dulce a esta receta junto a la leche de coco, que también le aporta un delicioso aroma, todo contrastado por el efecto picante del curry, que nos ayuda a sacar de nuestro cuerpo mucosidades, por ejemplo.

Cuando llega el frío y nos resfriamos o sentimos que estamos llenos de mocos, una forma natural de expulsarlos es comer ingredientes picantes, por ejemplo: ajos, pimienta negra, curry .... el efecto expulsor que producen en nuestro organismo nos ayudan en el proceso de eliminación.

Pasamos pues a la receta:

Ingredientes:

1 taza de quinoa
1 taza de calabaza cortada a trozos
2 puerros
1 taza de brócoli, cortado en ramilletes.
1 taza de setas shiitake
1 bote de leche de coco
1 cucharadita de curry
½ taza de pasas de corinto.

Elaboración:

Lavamos bien la quinoa. En un escurridor fino colocamos la quinoa bajo el grifo y la lavamos bien, enérgicamente (veremos que el agua queda blanquecina) hasta que la espuma que se genera se disuelve y el agua sale transparente. Una vez lavada y escurrida, la tostamos ligeramente, este paso es importante, así evitaremos que la quinoa se abra al cocinarla y mantendrá el grano compacto.
A continuación en una cazuela aparte, sofreímos las verduras, primero los puerros a continuación, la calabaza y el brócoli y por último las setas shiitake, con una pizca de sal marina. Cuando esté todo blandito agregamos la quinoa y rehogamos brevemente  y vertemos la leche de coco, 1 taza de agua, las pasas de corinto y el curry.
 
Dejamos cocer unos 15 minutos, apagamos el fuego y dejamos tapado cinco minutos más, la quinoa tiene que quedar con el grano suelto.
Y listo, buen provecho!.



"La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial."-Lin Yutang.



viernes, 28 de octubre de 2016

Pastel de mijo

El mijo es un cereal que alcaliniza el organismo, por lo que equilibra nuestro ph y nos ayuda a compensar los efectos acidificantes de una mala dieta.
El mijo es muy versátil a la hora de cocinarlo, lo puedes hacer en sopa, o seco para utilizarlo en hamburguesas, croquetas, ensaladas o en pasteles como este.

En otoño desintoxicamos el intestino y repoblamos su flora bacteriana, una forma de hacerlo es consumiendo alimentos probióticos naturales, como por ejemplo los pickes.
Los pickles son verduras fermentadas con efecto desintoxicante, probiótico y con elevado valor nutritivo. Su ingesta favorece la digestión y evita que se produzcan gases. También preparan el funcionamiento de la vesícula biliar para digerir las grasas, por eso es muy bueno comerlos en pequeñas cantidades antes y después del plato principal en cada comida (una cucharadita es suficiente). Los beneficios de incorporar a nuestra dieta alimentos con acción probiótica son múltiples, muchas asociadas al sistema inmunitario y digestivo.

Nosotros hacemos en casa nuestros propios pickles (ya publicaremos la receta, es muy fácil :), casi siempre con col lisa o repollo. Uno de los pickles más conocidos comercialmente es el chucrut, los encurtidos, los pepinillos, etc. En la cocina energética también se utiliza mucho la ciruela umeboshi, con unas increíbles propiedades medicinales.

La col fermentada tiene altas cantidades de vitamina A, B1, B2, C, y minerales como el hierro, calcio, fósforo y magnesio, contiene ácido láctico, de gran importancia para las bacterias que tenemos en el intestino y estómago, favoreciendo las digestiones y la absorción de nutrientes. Ayudan a eliminar o mejorar los síntomas y las alergias. Su gran aporte en enzimas beneficia al hígado y al páncreas. Favorecen el buen estado de la piel y las mucosas y tiene efecto remineralizador sobre el organismo.

Se recomienda el consumo de pickles a personas que han estado medicados con antibiótico ya que ejerce un importante efecto depurativo sobre el organismo y también a las personas con ácido úrico y a las que tienden a retener líquido.

Ingredientes:

- Para el pastel:
1 vaso de mijo
3 vasos de agua
1/2 vaso de calabaza troceada
1/2 vaso de coliflor
2 cucharadas soperas de pickes
sal gorda marina sin refinar

- Para el aderezo:
3 cucharadas soperas de puré de cacahuetes
1/2 vaso de agua caliente
1 cucharada de salsa de soja soyu o tamari

Elaboración:

Lavar el mijo bien lavado y escurrirlo. Trocear la calabaza y la coliflor. Poner los tres ingredientes en una cacerola y añadir el agua. Añadir una pizca de sal y cocinar tapado 40 minutos. Los 5 primeros minutos a fuego alto y el resto al mínimo, utilizando un difusor en caso de ser necesario.
Transcurridos los 40 minutos verter en el molde el contenido de la cazuela
 
Mientras se templa preparamos el aderezo, mezclando todos los ingredientes y removiendo bien hasta que se mezclen todos los ingredientes. El medio vaso de agua es orientativo, si te gusta más pastosa no lo pongas todo, y si la prefieres más ligera, añade un poco más.
Para finalizar el pastel, incorporamos el aliño. Se puede hacer de dos maneras, añadiéndolo al pastel removiendo y mezclando bien, o cubriendo el pastel con la crema resultante del aliño, así es como lo he hecho en esta ocasión, y de remate colocamos por encima el pickle repartido por todo el pastel...... y a disfrutar esta delicia.



"¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!"-Jonathan Swift.





miércoles, 7 de octubre de 2015

Flan de calabaza

Esta semana seguimos cocinando calabaza, pero en esta ocasión se trata de un postre, flan de calabaza, sencillamente delicioso.
Como ya sabemos de la receta anterior las propiedades de la calaba, pasamos directamente a la receta.

Ingredientes

300 gr calabaza pelada y sin semillas
500 ml leche avena
5 cucharadas de azúcar integral de caña
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharada colmada de fécula de maíz (maizena)
1 cucharadita rasa de café de agar-agar en polvo
Sal marina
Jarabe de caramelo (200 gr azúcar integral de caña, 1/2 vaso de agua y zumo de limón)

Elaboración

Pela, limpia y trocea la calabaza y ponla a hervir, preferiblemente al vapor, para que no coja agua, hasta que esté tierna.

Echa a una cacerola la leche de avena con la calabaza escurrida, el azúcar integral de caña, una pizca pequeña de sal marina, la esencia de vainilla, la maizena y el agar-agar. Bate todo a fondo, hasta que quede una mezcla muy suave. 
Pon al fuego alto y, cuando rompa a hervir, sin dejar de remover, deja cocinar 10 minutos más para que coja cuerpo, con el fuego medio-alto.
Haz el jarabe de caramelo, poniendo el azúcar integral de caña a fuego bajo-medio durante unos segundos. Empezará a derretirse levemente. Remueve con una cuchara de madera. Entonces, agrega una cucharadita de zumo de limón para que no cristalice. Retira del fuego, agrega el agua caliente poco a poco, con muchísimo cuidado de no quemarte, y vuelve a poner al fuego. Deja hervir hasta que tome una consistencia de jarabe. Vierte una cucharada de este caramelo en el fondo de cada molde individual. 
 
Rellena con el flan hasta el borde. Deja entibiar y mete en el frigorífico unas 2 horas.
  
En el momento de servir, desmolda sobre un plato poniéndolo bocabajo.


....y a disfrutar de este delicioso postre, buen provecho!!


"Vivir, es nacer a cada instante"- Erich Fromm





viernes, 2 de octubre de 2015

Crema de calabaza con manzana

Esta semana hemos vuelto a cocinar calabaza, aprovechando que es la temporada y que son "de casa". En el blog tenemos alguna que otra receta con calabaza, pero nunca hemos hablado de sus propiedades, vamos a contar algo de ellas.
La calabaza es una hortaliza muy versátil que encontramos en el mercado todo el año, pero es en otoño e invierno cuando más podemos disfrutar de ella. Es un alimento muy saludable y nutritivo, es bajo en calorías y rico en vitaminas y minerales, ideal para todo tipo de dietas.

La calabaza tiene un elevadísimo contenido en agua, más del 90%, su aporte de calorías y proteínas es bajo, en cambio aporta más carbohidratos, y cuanto más dulce sea la calabaza más aún aportará. Se considera un excelente alimento por sus propiedades antioxidantes, es rica en betacarotenos (flavonoide que se considera anticancerígeno). También es rica en vitamina C (aunque queda muy lejos de las naranjas) y contiene vitaminas del grupo B, E y ácido fólico. En cuanto a minerales, destaca el calcio, el magnesio, el manganeso y el potasio.

Por su composición nutricional, la calabaza recibe el trato de alimento adecuado para todo tipo de dietas, mejora la salud del corazón y de la vista, previene el cáncer, es antiinflamatoria, diurética, previene el estreñimiento, y favorece la dieta de las personas diabéticas puesto que sus carbohidratos son de absorción lenta.

Aquí os dejamos esta receta, sencilla de hacer y deliciosa.

Ingredientes

1 cebolla
1/2 calabaza sin pepitas
1 manzana
1/2 cucharada de café de nuez moscada
1/2 cucharada de café de cúrcuma
1/2 cucharada de café de canela
sal marina
aceite de oliva de primera prensión

Elaboración

Troceamos la calabaza en cuadraditos, la cebolla en julia y la manzana en cuartos. 
Ponemos un poco de aceite en una cacerola y sofreímos primero la cebolla, con un poco de sal, hasta que suelte toda el agua, a continuación añadiremos la calabaza y a los 3 minutos la manzana. Añadimos las tres especias y mezclando bien todos los ingredientes para que se impregnen bien.
 
Cubrimos con agua, de manera que no queden totalmente sumergidos los ingredientes, que asomen un poco, ya que así aprovecharemos toda el agua para triturar, y herviremos 20 minutos a fuego medio-bajo.
 
Pasamos todo por la batidora, ajustamos de sal y el espesor a nuestro gusto y listo para comer. ¡Que aproveche!
 






"La vida es una aventura, no un viaje organizado"- Eckhart Tolle