Mostrando entradas con la etiqueta concentrado de manzana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concentrado de manzana. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de noviembre de 2017

Albóndigas vegetales

Hay mil maneras de hacer albóndigas vegetales, a mí me encantan las que hago utilizando los cereales (mijo, arroz…) y legumbres (lentejas, alubias, garbanzos) como ingredientes principales junto a las verduras, no son complicadas de hacer, están deliciosas, tan solo tienes que lograr cierta consistencia para que las albóndigas no se deshagan cuando las cocinas en salsa o en sopa. 

Las albóndigas vegetales de la receta de hoy, están hechas con gluten de trigo (ingrediente principal del seitán) que es lo que hace que tengan una consistencia carnosa y jugosa. Son fáciles y rápidas de preparar, versátiles y saludables (salvo que seas celíaco y no puedas comer gluten).

Por contra el seitán puede presentar algunas dificultades para realizarlo bien ya que si le añades demasiado líquido, te quedará un seitán pastoso como el pan mojado y no lo podrás trabajar; y si no le añades el líquido suficiente, te quedarás con un seitán gomoso como el chicle. Se trata de practicar y encontrar la textura adecuada y la que más te guste. Aquí encuentras mi receta de hacer seitán en casa con harina de gluten de trigo.

A estas albóndigas de seitán les añado patata y alubias que hacen que las albóndigas mantengan una textura suave y no gomosa.

Las acompañamos en esta ocasión con salsa tomato, pero puedes añadirlas a un plato de pasta o comerlas entre pan con un poco de ensalada.

Ingredientes de las albóndigas (para 4 personas)

1 patata media-grande (unos 225 gramos), pelada y a dados 
100 gramos de alubias blancas
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo cortados 
2 cucharadas de shoyu o tamari
120 ml de caldo de verduras
130 gr de gluten de trigo
2 cucharaditas de pimentón ahumado
2 cucharaditas de orégano seco
3 cucharaditas de albahaca seca
4 cucharadas de levadura de cerveza

Ingredientes de la salsa tomato

2 cebollas grandes
4 zanahorias
1/4 de remolacha cocida
Orégano
Vinagre de umeboshi
Concentrado de manzana

Elaboración de las albóndigas:

Precalentar el horno a 200°C. Hervir la patata. Escurrirla y chafarla con un tenedor hasta conseguir un puré. Reservar para enfriar. 

Mientras tanto mezclar las alubias, un cuarto de la cebolla, 3 dientes de ajo, el shoyu o tamari y el caldo vegetal en un bol y lo trituramos con la batidora, quedando una especie de salsa casi sin consistencia.

En otro bol combinar el gluten de trigo con todas las especias (pimentón, orégano, albahaca), la levadura nutricional, puré de patatas y la mezcla de las alubias recién triturada. 

Remover bien la mezcla utilizando las manos, apretando la masa hasta que se forme una pasta homogénea.
Disponer porciones de la masa en las manos y formar las albóndigas redondeando la pasta. Colocarlas en una bandeja de horno ligeramente engrasada o cubierta de papel y hornearlas durante 20 minutos, dándoles la vuelta a los 10 minutos. 
 
Las albóndigas están listas para comer ya sea recién sacadas del horno o tras dejarlas enfriar y recalentar con la salsa después (enfriarlas ayuda a que tengan una consistencia más firme y carnosa).

Elaboración de la salsa tomato:

Cortar la cebolla en cuadrados grandes y saltear con un poco de aceite y una pizca de sal durante 5 minutos. Añadiremos la zanahoria en rodajas grandes y saltearemos unos minutos más, hasta que se doren. Pondremos laurel, orégano y agua hasta que cubran las verduras y lo dejaremos cocer 15-20 minutos a fuego medio. 

Batimos y vamos añadiendo la remolacha poco a poco, hasta conseguir el color deseado. Este paso es importante. No hay que añadir toda la remolacha de golpe, porque al tener ese sabor tan fuerte acapara la receta. Tan solo se pone la justa hasta conseguir el color rojo característico del tomate. 
 
Rectificamos el sabor añadiendo poco a poco vinagre de umeboshi y concentrado de manzana. Vamos probando hasta conseguir el sabor que deseemos.

Añadimos las albóndigas a la salsa tomato y calentamos y ya está listo para emplatar, que aproveche!!








"Aquello que para la oruga se llama fin del mundo, para el resto del mundo se llama mariposa."- Lao Tse





jueves, 29 de octubre de 2015

Estofado largo de hiziki y tofu ahumado

Hola a todos!! Hoy nuestra protagonista es el alga HIZIKI, es una de las algas con más hierro y calcio. Su sabor es realmente a mar; es el alga con más sabor.

Esta variedad de alga es sumamente rica en nutrientes esenciales para nuestro organismo, e indispensables dentro de una dieta sana y equilibrada: proteínas, hierro, fósforo, yodo, potasio, vitaminas del grupo B, oligoelementos y antioxidantes.

Es un alimento con un gran poder remineralizante, de ahí que su consumo esté aconsejado en la dieta infantil y juvenil (especialmente en época de crecimiento), y también en otros momentos, como por ejemplo en caso de embarazo, osteoporosis o periodos de convalecencia.

Precisamente sobre este último beneficio, debemos también destacar que el alga hiziki aporta beneficios interesantes en caso de anemia, gracias a su altísimo contenido en hierro. Por ello es un alimento útil en caso de hipotiroidismo (no obstante, su consumo no está aconsejado en caso de que ya se esté tomando medicamentos para la tiroides).

Vamos a cocinar es un estofado largo de hiziki y tofu ahumado.


Ingredientes

1 taza de café de algas hiziki (remojadas mínimo 40-50 min.)
1 lámina gordita de jengibre
1 cebolla a medias lunas
1 zanahoria a cuadraditos
1 bloque pequeño de tofu ahumado
especias al gusto 
1 cucharada de concentrado de manzana

Elaboración

Troceamos en juliana la cebolla y en cuadraditos la zanahoria. Salteamos la cebolla hasta que empiece a transparentar y luego introducimos la zanahoria con una pizca de sal para que suelten agua las verduras.
A continuación añadimos las algas hidratadas y cocinaremos 5 minutos más.
 

Añadimos el tofu ahumado a cuadrados, condimentamos con las especias que hayamos elegido, hoy nosotras hemos utilizado Ras al Hanout.

Introducir la lasca de jengibre debajo de todos los ingredientes, y cocinaremos 10 min. más con la tapa entreabierta y a continuación añadimos una cucharada sopera de concentrado de manzana y coceremos 10 minutos más. Apagar.
 

Este estofado es ideal para tomarlo solo o como acompañamiento de un plato de arroz,  o pasta, ..... delicioso.





"Es esencial dedicar media hora al día a la meditación, salvo cuando uno está muy ocupado; entonces hace falta una hora entera".-San Francisco de Sales.




miércoles, 3 de junio de 2015

Ensaladilla de cebada

Hola a todos, aquí dejamos nuestro post semanal. 
A quien no le apetece una ensaladilla en verano? pues a nosotras nos chifla, fresquita está riquísima.
 
En esta receta ya hablamos de las propiedades de la cebada y ahora añadimos que es el cereal mejor dotado de fibra (17%) y sobre todo en materia de fibra soluble. Esta fibra retarda el índice de absorción de la glucosa y reduce la absorción de colesterol. Además la cebada posee otras sustancias benéficas, como antioxidantes y protectoras del cáncer.

Pues ahí vamos con la receta.

Ingredientes

1 taza de cebada remojada varias horas.
1 taza y 1/2 de agua
2 zanahorias cortadas a cuadraditos
un puñado de judías verdes cortadas pequeñas
medio bote grande de aceitunas troceadas
3 c.s. de semillas de girasol ligeramente tostadas
1 trocito de alga Kombu
sal marina
mayonesa de tofu casera: 1 bloque pequeño de tofu fresco, 1 c.s. rasa de aceite de oliva, 1/2 c.s. de miso blanco, un trocito de ajo picado, 1/2 c.p. de pasta de umeboshi, 1/2 c.s. de concentrado de manzana, un poco de zumo de limón.


Elaboración

Ponemos la cebada en una cazuela con el agua, una pizca de sal marina y el trocito de alga kombu. Cuando comience a hervir, la tapamos y la cocemos a fuego bajo durante 50 minutos aproximadamente (dependiendo del tiempo que haya estado a remojo) o hasta que el agua se haya evaporado.
A parte, ponemos a hervir las zanahorias y las judías verdes con una pizca de sal marina durante 4 minutos, lavamos con agua fría y escurrimos.
  
Dejamos enfriar la cebada hervida y las verduras, mientras tanto cortamos las aceitunas, en este caso verdes y tostamos las pipas de girasol.

Mientras tanto, preparamos la mayonesa de tofu, primero hervimos el tofu fresco troceados durante 15 minutos. A continuación ponemos en el vaso del procesador de alimentos el tofu y el resto de ingrediente y lo trituramos. Podemos añadir un poco de agua para conseguir la consistencia deseada. Dejamos templar un poco.
Ahora para finalizar la receta, mezclamos la cebada cocida con las verduras, las semillas, las aceitunas y añadimos la mayonesa de tofu al gusto.

 

Que os aproveche!!




"Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida. Pero esto no es así: la libertad solo existe cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo. Y quien ama al máximo, se siente libre. Pero en el amor, cada uno de nosotros es responsable por lo que siente, y no puede culpar al otro por eso. Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Y esta es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo sin poseerlo"- Paulo Coelho. 








miércoles, 27 de mayo de 2015

Tarta de fresas

Hola a todos. Estamos emocionadas, por fin llega la primera receta dulce al blog!!

La verdad es que no solemos comer mucho dulce, pero para cuando nos apetezca algo ... esta es una buena propuesta. Esta receta vegetal fue el postre que preparamos en el curso de Cocina energética de primavera con Catalina Ortuño, y está para chuparse los dedos.

Los platos refrescantes gratifican el paladar y relajan, y si son dulces por naturaleza estimulan positivamente las endorfinas y nos enseñan a saborear, disfrutar y tener ilusión en nuestra vida cotidiana.
La parte más vistosa son las fresas, que son una excelente fuente de vitamina C, beta carotenos y vitamina E. Buenas protectoras contra el cáncer, gota, artritis y anemia, también ayudan en el tratamiento de la tensión alta y han sido utilizadas en medicina natural para limpiar y purificar el aparato digestivo. Las fresas son la fruta que más propiedades antioxidantes tiene, y si además son ecológicas….ya ni te cuento!!!

La base de la tarta la haremos con galletas trituradas y el cuerpo con un chantilly vegetal, decorándola con las fresas cortadas a rodajas. Vamos a la receta.

Ingredientes de la base

250 gr de galletas integrales sin azúcar ni huevo o leche
2 cucharadas soperas de melaza de arroz
1 cucharada sopera de concentrado de manzana blando o margarina no hidrogenada
2 cucharadas soperas de crema de cacahuetes.

Ingredientes del chantilly vegetal

2 litros de leche de soja (que no sea edulcorada)
Zumo de dos limones
Endulzante: 100 ml agua, 100 gr melaza de arroz, 20 gr de maicena y vainilla en polvo.

Elaboración

Lo primero que haremos será cortar las fresas en láminas y macerarlas con un poco de azúcar integral y una pizca de canela.
  
A continuación prepararemos el chantilly vegetal. 
Pondremos a hervir en una cazuela los dos litros de leche de soja, y cuando comience a hervir, apagaremos el fuego y retiraremos la cazuela y añadimos, poco a poco, el zumo de limón. Observaremos como se va separando el suero y va quedando con un aspecto como cortado. 
Lo dejamos reposar y lo colaremos con un colador de tela o bolsa de hacer leche, más menos 20 minutos, ya que cuando menos líquido tenga, más consistente será la crema. Poco a poco irá soltando todo el suero y nos quedaremos con el tofu.
Pasaremos a preparar el endulzante, poniendo en un cazo a hervir en el agua la melaza y la vainilla y espesando con la maicena, en cuestión de minutos veréis que se hace una crema dorada consistente.
 Ahora vamos a preparar el chantilly, añadiendo al tofu ya colado el endulzante que acabamos de hacer, mezclar con la batidora y guardar en la nevera hasta su uso.

 
Para finalizar haremos la base de la tarta.

Trituramos las galletas y vamos añadiendo el resto de ingredientes y volvemos a triturar con un procesador o con las manos, a nosotras como no nos gusta muy fina la masa, lo hemos hecho todo a mano. 

Cubrimos de papel vegetal la base del molde que vayamos a gastar y distribuimos toda la masa que acabamos de hacer con las manos, haciendo presión contra el fondo y subiendo un poco los bordes. 
Cubrimos la base con el chantilly que tenemos en la nevera y alisamos la superficie.

Y la rematamos con las fresas que teníamos cortadas en láminas.Y aquí está el resultado, deliciosa. 
 
Aunque esta receta parece difícil, realmente no lo es, eso sí, es muy entretenida, pero vale la pena hacerla y mucho más degustarla.




“Cree en ti mismo y llegará un día en el que otros no tendrán más remedio que creer contigo.”- Oscar Wilde