Mostrando entradas con la etiqueta miso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miso. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de enero de 2019

Sopa de miso, el mejor caldo depurativo

Para ayudar a nuestro cuerpo a depurar no es necesario hacer dietas extremas o dietas basadas en unos pocos ingredientes (desequilibradas). 

En mi opinión la clave está en volver a la comida sencilla y nutritiva, en la que estén presentes todos los nutrientes y esté equilibrada a nivel energético, adaptándose a las necesidades de cada uno y a nuestros hábitos diarios. Por supuesto, que si incluimos alimentos que tienen un efecto depurativo, la depuración será más efectiva. 

Muchas veces tenemos la creencia de que para depurar es necesario introducir súper alimentos, complementos o alimentos muy diferentes a los que están en nuestro día a día.

Pero tan solo realizando pequeños cambios en nuestros hábitos, es suficiente. Por ejemplo, dentro de lo que sea posible, elimina alimentos procesados, envasados, harinas, frituras, azúcar, carne, lácteos, alcohol, disminuye la cantidad de aceite en general en tus comidas…. Y añade una gran cantidad de verduras cocinadas ligeramente, cereales, legumbres, algas, fermentos y semillas. Haz la prueba!

Una receta que ayuda a limpiar el organismo, activar el metabolismo y eliminar grasas es este caldo fácil de preparar, con la combinación de los poderes depurativos de los vegetales con sus componentes antioxidantes, y que es ideal para activar el metabolismo y para eliminar grasas y toxinas que impiden que consigamos nuestro peso ideal. 

Utilizaremos como ingrediente el nabo, y si puede ser daikon, mejor que mejor. El daikon es una verdura muy versátil en la cocina. Se puede tomar crudo en ensalada, escaldado, al vapor… o podemos prepararlo al horno con otras verduras de raíz, o estofado a fuego lento, todo depende del efecto que queramos que tenga. Tiene el poder de limpiar, refrescar, y fortalecer el organismo y se transforma en función de su preparación. Por ejemplo, los beneficios de comerlo crudo o rallado ayuda en la digestión de las grasas de los fritos. El daikon cocido, es más profundamente nutritivo. Si lo compras seco, asegúrate de que su color no es oscuro pues esto demostraría que ya lleva tiempo en el paquete, su color ha de ser amarillo-dorado. 

Otro ingrediente importante es el apio, ya que estimula las funciones hepáticas, por ello nunca debería de faltarnos en un caldo depurativo.

Ingredientes: 

1 puerro o cebolla 
1 zanahoria
1 tallo de apio 
1 nabo (si puede ser daikon) 
1 tira finita de alga kombu 
1 cucharada de miso (para más información sobre el miso visita este post)

Procedimiento: 

Lava, pela (si no son ecológicas) y corta los ingredientes en cuadrados pequeños y cuécelos en 2 litros de agua durante 20-30 minutos a fuego medio. 

Cuando lo vayamos a tomar, añadir a nuestra ración una cucharadita de miso. El miso se deshace en caldo caliente, no debe hervir. 

Podemos beber el caldo y aprovechar las verduras como acompañamiento de cereal (arroz integral). O podemos tomar el caldo con las verduras al mismo tiempo. 

Esta sopa la podemos tomar como entrante, acompañando a una crema de arroz con gomasio de toping y hojas verdes escaldadas. Masticándolo todo muy bien, si puede ser 40-50 veces cada bocado. Y para picar entre horas, podemos comer estas bolitas de arroz que están deliciosas.

Que aproveche!!!




"Deberás soltar la vida que tenías planeada, para poder recibir a la vida que te está esperando"- Joseph Campbell



martes, 15 de noviembre de 2016

Pickles

¿Qué son los pickles?


Los pickles son verduras fermentadas con efecto desintoxicante, probiótico y con elevado valor nutritivo.
El consumo de encurtidos ha sido utilizado desde tiempos inmemoriales, en las diferentes tradiciones culturales, como una forma de conservación de las verduras y una fuente de probióticos (microorganismos vivos con efectos orgánicos saludables).
Su ingesta favorece la digestión y evita que se produzcan gases. También preparan el funcionamiento de la vesícula biliar para digerir las grasas, por eso es muy bueno comerlos en pequeñas cantidades antes y después del plato principal en cada comida (una cucharadita es suficiente). Los beneficios de incorporar a nuestra dieta alimentos con acción probiótica son múltiples, muchos asociados al sistema inmunitario y digestivo.

Consumir encurtidos activa el metabolismo, estimula el apetito, ayuda a combatir el estreñimiento y la diarrea, las flatulencias o la hinchazón abdominal, neutraliza el deseo de tomar azúcar o alimentos dulces entre comidas.

Se aconseja su consumo, en particular, entre los niños y ancianos o cualquier persona que esté tomando antibióticos, dado que estos combaten todo tipo de bacterias, incluidas las bacterias beneficiosas del intestino (bífidus y lactobacilus).

Los encurtidos son una fuente original de lactobacilus que restablecen los microbios de la flora intestinal.

La mayoría de los encurtidos que se adquieren en los supermercados no tienen una fermentación completa en el agua con sal y además se les agrega vinagre. Si los encurtidos se hacen solamente con vinagre no tendrán las propiedades deseadas. Así es que el mejor encurtido es aquel que haya estado durante un mes en salmuera, ya que así los lactobacilus se activan correctamente. Las aceitunas son un ejemplo de encurtido, pero para su optimo resultado se deberían encurtir exclusivamente en salmuera.

Uno de los pickles más conocidos comercialmente es el chucrut, los encurtidos, los pepinillos, etc. En la cocina energética también se utiliza mucho la ciruela umeboshi (con unas increíbles propiedades medicinales); el miso (fermento a partir de las habas de soja, y sal marina algunas veces mezclado con arroz o cebada), shoyu, tempeh ....

Existen básicamente dos tipos de pickles de larga duración (de sabor fuerte y salado) y  los pickles rápidos (prensados o encurtidos unos minutos o pocas horas). 

¿Cómo se preparan?

La elaboración de los pickles es muy sencilla. Podemos hacerlo de diferentes maneras:

- Los pickles cortos, prensándolos entre dos platos, con nuestras manos o con una prensa especial para verduras
- Los pickles largos prensándolos y macerándolos durante 30 días en tarros de cristal

Chucrut

El chucrut es col cortada finamente troceada y prensada con sal marina. Su sabor ácido proviene de los ácidos que se forman naturalmente durante su proceso de fermentación y en ningún caso de haberle añadido vinagre. 

Lavamos la col y la cortamos a medias lunas muy finas, eliminando las guías de cada hoja si son muy gruesas.
Ponemos en el tarro de cristal un poco de sal marina en el fondo y ponemos una capa de col, prensándola con la mano del mortero. Añadimos otro poco de sal marina sobre la col y más col, volviendo a prensar de nuevo con la mano del mortero. Realizamos este proceso hasta llenar del todo el tarro.
Cerramos el tarro y lo dejamos en un lugar fresco y oscuro 30 días. A partir de ese tiempo, ya se puede consumir en la dosis indicada anteriormente. Se conserva en la nevera, durante muuuucho tiempo.No solamente hacemos este procedimiento con col, también lo podemos hacer con rábano rallado y remolacha: 
 
Otro pickle largo son las verduras en maceración, preparando en un tarro de vidrio una mezcla de 1/4 de shoyu o miso y 3/4 de agua y macerando las verduras elegidas, por ejemplo coliflor, durante 15 días. 

Ensalada prensada

Este es un pickle rápido, y es muy sencillo. Tan solo tenemos que rociar las hojas verdes que elijamos (col, rúcula, hojas de rábano o de remolacha, lechuga ...) con unas gotas de vinagre de umeboshi y apretarlas con las manos, prensándolas durante un instante. Se puede utilizar sal marina también en lugar del vinagre. Y listo para comer.


"Actúa tal y como te gustaría ser y pronto serás de esa forma en la que actúas"- Leonard Cohen.

miércoles, 4 de mayo de 2016

El miso, un súper alimento fermentado

Ingrediente por excelencia de sopas, salsas y guisos, que requiere de una entrada en el blog solo para él :) y a ello vamos.

El miso es una pasta que se obtiene tras un proceso de fermentación de la soja o la combinación de ésta con algún cereal,utilizando para ello un fermento llamado koji. Tras el proceso de fermentación, se obtiene como resultando un alimento altamente nutritivo.

Posiblemente, sea el alimento más conocido de la alimentación macrobiótica. Su fama y popularidad son bien merecidas; no sólo por su sabor, sino también por sus múltiples propiedades.

Propiedades del miso:

- Poder enzimático: Uno de los principales beneficios de introducir el miso en nuestra dieta diaria es su gran contenido en enzimas. Durante el proceso de fermentación se desarrollan un gran número de enzimas digestivas que ayudarán a mejorar la digestión y la asimilación de nutrientes.

- Salud intestinal: Gracias a su aporte de enzimas contribuye también a mejorar la flora intestinal. Durante el proceso de fermentación, se desarrollan también lactobacilos que actuarán como probióticos a nivel intestinal, ayudando así, a equilibrar la flora.

- Alcalinizante: El miso es además, un alimento altamente alcalinizante, favoreciendo la depuración de la sangre.

- Poder anti radioactivo: El miso tiene un efecto protector contra la radioactividad. Estudios de la Universidad de Hiroshima confirman que además, ayuda a eliminar metales pesados y elementos radiactivos del cuerpo. Uno de sus componentes, facilita la expulsión de partículas radiactivas, siendo muy interesante su uso durante los tratamientos de quimio o radioterapia, así como cuando nos exponemos a rayos X o cualquier otra fuente de contaminación electromagnética, incluyendo el trabajo excesivo frente al ordenador!

- Fuente de proteínas: Aunque el consumo de miso recomendado es de una cucharada de postre por tazón de sopa. No debemos olvidar que su contenido en proteínas llega hasta un 20%, siendo su patrón de aminoácidos similar al de la carne. La combinación de soja y cereal ayuda a complementar los aminoácidos esenciales en una proporción adecuada para obtener una proteína de alto valor biológico.

- Vitalidad: El consumo habitual de miso ayuda además, a mantener un nivel energético adecuado, gracias a su aporte de carbohidratos.

Cuando vayas a comprar el producto, asegúrate de elegir uno que sea de calidad, biológico y sin potenciadores de sabor o azúcar y si puedes, elige el miso no pasteurizado, contiene más fermentos vivos y enzimas.

Existen una gran variedad de misos en el mercado:

- Mugi miso: Quizás sea el más utilizado. Elaborado con una combinación de soja y cebada, con él se prepara habitualmente la conocida sopa de miso. Su proceso de fermentación es algo menor que el anterior. De sabor ligeramente salado, es altamente reconstituyente. El miso, se añade al final de la cocción, evitando que hierva para preservar mejor sus propiedades enzimáticas. En el blog tenemos estas recetas con mugi miso.
- Hatcho miso: Elaborado exclusivamente con soja, su sabor es más intenso y es el más concentrado. Su fermentación es de las más largas, de 24 a 30 meses, y es el más proteico. Se utiliza con más frecuencia en invierno y para personas más debilitadas o en periodos de convalecencia. Ofrece otra ventaja, al no contener cebada es apto para celiacos.




- Genmai miso: Preparado con soja y arroz integral, su proceso de fermentación es de unos 18 meses. Es ideal para la preparación de aliños para ensaladas y para equilibrar los purés de verduras dulces. Aportará un sabor salado muy sutil, sin enmascarar el del alimento que estés utilizando. Al no contener gluten es también apto para celiacos.


- Shiro (o Kome) miso: Elaborado con soja y arroz blanco. Tiene una fermentación inferior a los dos meses, lo que le confiere un sabor que puede incluso resultar ligeramente dulce. Ideal para el verano, para personas que prefieren sabores poco salados y para niños. Los celiacos pueden, una vez más, beneficiarse de las propiedades del miso con esta variedad. En el blog tenemos estas recetas con shiro miso como ingrediente.

- Natto miso: preparado con con soja y cebada, como el Mugi, pero con una fermentación más corta (uno a tres meses) y al que se añade alga kombu, jengibre, sirope de cebada y sal marina. Una receta que nos encanta con natto miso es esta.

Cocinando el miso:

- Es muy importante que en la etiqueta de nuestro miso ponga claramente "miso no pasteurizado", ya que infinidad de marcas de miso de las que se comercializan en la actualidad, están sometidas a un proceso de pasteurizado durante su elaboración, donde a causa de las elevadas temperaturas a las que el producto es sometido, se habrán desintegrado gran parte de las beneficiosas encimas intrínsecas en este alimento.

- El miso es un alimento infinitamente concentrado (muy yang), por ello es importante no abusar de él, respetando las proporciones adecuadas, a la hora de añadirlo a nuestras preparaciones. Precisamente por la poca cantidad que se necesita en cada preparación,  (una cucharadita de postre por persona) siempre he considerado que es un producto muy barato, ya que con un solo envase, podemos extraer muchas dosis.

- Nunca debemos cocinar a altas temperaturas el miso, ya que de hacerlo se destruirán muchos de sus nutrientes, entre ellos sus valiosas encimas. Por esta razón lo añadiremos siempre al final de las cocciones, calentándolo posteriormente durante unos segundos sin llegar a la ebullición.

Una receta fácil y súper rápida con miso es la sopa de miso (proximamente receta en el blog). Además de para sopas, puedes utilizarlo en la elaboración de quesos veganos y de patés a los que aportará un equilibrado sabor salado. También es estupendo para la preparación de salsas y aliños para tus ensaladas. 


Espero que después de este post, vuestro conocimiento sobre este maravilloso alimento, sea ahora un poco más completo. Pero si hemos tomado nota de todas sus propiedades beneficiosas para nuestro organismo, no deberíamos dudar ni un segundo de incluirlo desde ya en nuestra dieta, siendo el miso una pieza clave que no puede faltar en nuestra cesta de la compra!



"Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida"- Confucio.